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Le pregunté a Trond sobre la diferencia de posturas que estamos viendo. ¿Por qué se exige al Rey contundencia con Marta Luisa y su marido y por qué no se le exige nada en el caso Marius? Le comenté sobre lo que vivimos aquí, lo difícil que fue salvaguardar la Corona y a los entonces Príncipes de Asturias del caso Noos y de los escándalos del Rey Juan Carlos.
Tuvo la amabilidad de explicarme que los escándalos de Marta Luisa o de Marius no afectaban al propio monarca, es decir, a Harald. También me señaló que en España nos ocurrió lo contrario, el principal problema era el mismo jefe de la institución, de ahí las medidas extremas adoptadas, entre ellas la abdicación. Ellos separan escrupulosamente la labor de Harald de la del resto de la familia. También diferencian y tienen clarísimo quién forma parte de la institución y quién no. Los noruegos creen que no tienen nada que reprocharle como Rey, pues siempre se ha comportado de forma intachable.
Lo de Marius lo ven como algo que afecta al ámbito privado de la familia y en el caso de exigir alguna responsabilidad se limitan a sus padres (incluido Haakon). Aunque, como hemos visto, entienden que todos han sufrido las consecuencias de este sinvergüenza y que hay que apoyarles como padres, sobre todo a su madre, salvo que durante el juicio salga a la luz algo reprochable. Esto es algo muy difícil de comprender para mí, pero bueno. Para ellos, Marius no era nadie institucionalmente hablando. Las medidas que Harald podía tomar (apartarle de la familia y exigir la retirada del pasaporte) ya las ha tomado. Ahora solo deben esperar a que los tribunales hagan su trabajo. Esto provoca y provocará semanas de pésima publicidad para la monarquía, pero los noruegos creen que la justicia será quien ponga a semejante demonio en su sitio. En cuanto haya un veredicto, será necesario reflexionar sobre cómo ha actuado cada uno.
Sobre Marta Luisa... es muy simple. En Noruega está muy mal visto que la Familia Real consiga dádivas o haga negocios utilizando sus títulos y privilegios. Lo está desde que Marta Luisa empezó a escribir sus libros sobre ángeles y a ofrecer sus servicios como sanadora. Viene de muy atrás, antes de que apareciera el chamán en sus vidas. Marta Luisa se comprometió a no utilizar su título para sacar rédito económico y pareció cumplirlo en su momento. Cuando apareció el chamán comenzaron los incumplimientos. Él mismo comenzó a utilizar el título de ella para promocionarse y decir unas burradas tremendas que fueron condenadas por el Gobierno noruego. Así que se armó el pifostio. Políticos, prensa y opinión pública empezaron a cuestionar si era lícito hacer todo lo que estaban haciendo. A Marta Luisa le afearon que se estuviera saliendo del tiesto y que permitiera que su novio se aprovechara de su familia. Fue en ese momento, coincidente con el anuncio del compromiso, cuando Harald decidió que su hija dejaría de trabajar para la Casa, que conservaría su título y privilegios, pero que no podría utilizarlos para fines comerciales. Tampoco podría mencionar al Rey ni a su familia, ni utilizar la historia familiar para promocionarse.
¿Por qué les conminaron a cumplir con semejante acuerdo? Muchos noruegos (y no noruegos) creen que estos dos se dedican a estafar emocionalmente a las personas y que propagan cosas que ponen en cuestión las políticas de salud pública del país. Noruegos como Trond creen incompatible que una princesa siga siéndolo si ya no trabaja para la Corona, pero no creían conveniente retirarle el título si finalmente respetaba el acuerdo suscrito con el Rey. El problema es que los noruegos están siendo testigos de que llevan tres años pasándose el acuerdo por el arco del triunfo, es decir, saltándose la autoridad real.
¿Qué diferencia hay entre Marta Luisa y Marius? Para Trond y la mayoría de noruegos, la conducta de Marta Luisa es en parte responsabilidad del Rey por ser su hija y por seguir disfrutando del título de Princesa de Noruega. Para Trond y la mayoría de noruegos, la conducta de Marius es en parte responsabilidad de sus padres, pero no es nadie para la Corona. Según ellos, Marta Luisa puede hacer lo que quiera, pero una vez el Rey le retire el título y sus privilegios. Marius deberá hacer lo que diga la justicia.
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