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Como no se si tenemos un tema específico para Zara, creo este para dejar aquí esta noticia (con permiso para moverla al tema de Zara, caso de existir)
Los cuernos de la 'princesa' El técnico inglés, Martin Johnson, vive apagando fuegos internos en su equipo A su capitán, casado con la nieta de Isabel II, lo pillaron 'placando' a una rubia en una discoteca Su mujer se presentó a los pocos días en Nueva Zelanda Otros tres jugadores recibieron la denuncia de una joven de 23 años empleada de un hotel por el trato humillante que, según ella, recibió en una habitación ELMUNDO.es | Madrid Actualizado lunes 03/10/2011 10:30 horas
El seleccionador inglés de rugby, Martin Johnson, no podía imaginarse que, alcanzados los cuartos de final del Mundial que se celebra en Nueva Zelanda, el menor de sus problemas sería la lesión de su Apertura Jonny Wilkinson, o lo que queda del héroe de 2003, pendiente de los resultados de unas pruebas en su antebrazo para saber si ya ha terminado su concurso en esta edición que entra ya en su fase decisiva. Lo que le enfada realmente a Martin Johnson es la indisciplina de algunos de sus hombres. De su capitán, sin ir más lejos.
Mike Tindall no es simplemente el jefe del XV de la Rosa en el campo de batalla. Desde el 30 de julio desempeña un cargo de mayor peso y responsabilidad entre la sociedad británica. Aquel día contrajo matrimonio con Zara Phillips, segunda descendencia de la Princesa Ana -única hija de Isabel II y el Duque de Edimburgo- y su primer esposo, el capitán Mark Phillips. Nieta mayor de la corona, ocupa la decimotercera posición en la línea de sucesión al trono pero no ostenta título alguno por decisión de sus padres. Dos meses después de la boda, a Tindall lo han pillado 'placando' a una rubia que no es Zara en una discoteca neozelandesa. La información, publicada en medios ingleses, apoyada con fotos y vídeos, provocó la inmediata reacción de Zara, que día más tarde se dejaba fotografiar en la grada de Otago Stadium durante el encuentro entre Inglaterra y Rumanía. Los 'flashes' los retrataron después a ambos, ya juntos, de la mano. Aquí paz y después gloria.
Tindall, al que la policía del Reino Unido ha detenido ya un par de veces borracho al volante, mintió a su entrenador cuando éste le pidió explicaciones. Después se disculpó. Y no está Johnson en disposición de no aceptarlas. "Con Mike está arreglado", asegura. "Si su primera reacción fue inapropiada, creo que su comunicado pidiendo perdón demuestra que lo suyo fue sólo un fallo puntual en su comportamiento".
Lo que más le enfada a Johnson días antes de medirse a Francia el sábado por una plaza en los cuartos de final es otro caso nocturno ocurrido en Dunedin. Sus jugadores James Haskell, Dylan Hartley y Chris Ashton fueron denunciados por Annabel Newton, empleada de 23 años en el hotel donde se alojaban. Según la joven, estos tres jugadores la llamaron a la habitación y una vez allí comenzaron a realizar todo tipo de comentarios sexuales "humillantes". A parecer le pidieron besos y otras acciones. "Sin duda se estaban riendo de mí. Me trataron sin ningún respeto".
"Me enfadé mucho con ellos", admite Johnson, que además de técnico ejerce de vigilante nocturno. "Es el tipo de cosas que ya habíamos hablado, pero ellos también se han disculpado al comprender que se habían pasado de la raya. Esto no es bueno para la imagen de Inglaterra". Ni para el rugby, ese deporte de villanos jugado por caballeros. Al contrario que el fútbol, dicen.
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