legris escribió:

Su primer marido, Alfonso VI de Portugal
En el cuadro parece majete...
No hace mucho, busqué información sobre Francisca, por ser una de las dos hijas de Elisabeth de Vendôme. Ya sabéis que me ha interesado bastante la descendencia de Henri IV y su Gabrielle d´Estrees...en particular a medida que me metía en la pomada de la vida de Ana de Austria, cuando aparecen enseguida el "tío" César de Vendôme, el primo Louis de Mercoeur y el primo François de Beaufort. Como Beaufort tiene su papel notable en el tema de Ana, surgió también el asuntillo de su duelo, por una cuestión de preeminencia que hizo estallar todas las tensiones acumuladas, con su cuñado, el apuesto y fatuo Charles Amedee de Savoie-Nemours. Charles Amedee era el marido de Elisabeth de Vendôme, la hermana de Louis de Mercoeur y François de Beaufort. En atención a su hermana Elisabeth, a la que quería mucho, parece que Beaufort intentó evitar el duelo hasta el final, pero no le resultó posible; en el lance, mató a su cuñado, algo que provocó auténtica devastación en Elisabeth, a pesar de que ésta sabía que Charles Amedee era un marido infiel y calavera...ejem ejem. Elisabeth se quedó con dos hijas de corta edad a su cargo...una de ellas esta Françoise de Savoie-Nemours.
Como la madre de Elisabeth, Françoise de Mercoeur, pertenecía a la orgullosa casa de Lorraine, ella, a su tiempo, quiso arreglar la boda de su hija Françoise, una magnífica heredera, con Charles de Lorraine. De hecho, hubo un compromiso firme. Pero ese compromiso quedó apartado cuando solicitó la mano de Françoise el rey Alfonso VI de Portugal.
Y eso me lleva de nuevo al retrato...Le veo estupendo ahí, a pesar de una descripción que leí del monarca bastante menos grata:
Era manco de um pé, era aleijado de um braço, e naquela parte da cabeça padecia do mesmo defeito, porque a força do mal, de que escapou quase milagrosamente, como diziam os médicos, o partiu pelo meio... En fín, ninguna perita en dulce, el hombre. Era cojo, tenía un brazo lisiado, estaba gordísimo...y enseguida descubrió su novia francesa que era impotente, de
modo que el casorio no se consumó. Además, nunca trató con gentileza a Françoise y ella enseguida se dejó querer por un hermano de él, Pedro, que acabaría liderando la revuelta que forzó la abdicación de Alfonso, enviado rápidamente a la isla Terceira, en Azores. El matrimonio primero de Françoise se anuló por aquello de la no consumación y ella pudo casarse con su cuñado Pedro, el nuevo soberano...