La ceremonia fue breve, brevísima para tratarse de una boda real. Apenas duró 40 minutos. Comenzó con el himno
"Den signede dag med fryd vi ser", como toda misa luterana danesa. Continuó con el extenso sermón del Obispo Jenson, que ocupó gran parte de la ceremonia y prosiguió con los votos, pronunciados en danés. En el intercambio de votos, Henri Marie Jean André de Laborde de Monpezat pronunció un perfecto
"ja" cuando el Obispo le preguntó si aceptaba a Margrethe Alexandrine Þórhildur Ingrid como esposa. El oficio finalizó con el preceptivo intercambio de anillos y la bendición, recibida de rodillas, frente al altar.


También es una tradición real entonar el himno
"Eternal Father, Strong to Save". Este himno, asociado a la Marina, se incluye en todas las bodas de los descendientes del Rey Federico IX, al igual que los miembros de la dinastía Glücksburg. Así pudimos escucharlo por última vez en el reciente funeral del Príncipe Felipe, Duque de Edimburgo, nacido Príncipe de Grecia y Dinamarca, Almirante de la Armada Británica.