sambone escribió:
Ay, niña, que conste que yo soy tan pero tan de pueblo, que no le acabo de encontrar la gracia a una boda con media docena de vestidos para la novia. En el fondo, puedo entender un vestido para la boda civil, claro, y otro para la boda religiosa, pero tanto
modelito espectacular al final acaba haciendo que no te quedes con una idea clara acerca del vestido de novia. Dentro de años, cuando intentemos recordar el vestido de novia de Mette Marit, nos acordaremos; el de Máxima, nos acordaremos; el de Mary, nos acordaremos; el de Letizia, nos acordaremos; el de Kate, nos acordaremos...Incluso de Tatiana nos acordaremos, uno largo de encaje estilo boho chic para la boda civil y un conjunto espectacular en plan reina de las nieves para la boda religiosa en una estación invernal suiza. Pero con Bea tendremos un serio problema...¿cuáles fijamos en la memoria?
Todos son preciosos y todos le sientan de maravilla, pero...¿con qué imagen de ella nos quedamos al final? He ahí la cuestión, jajajajaja.
Eso sí: para nosotros, que disfrutamos de esos eventos, ha sido entretenidísimo.