Estaba pensando que, de alguna manera, Máxima supondrá que se le ha acabado la "luna de miel" o el tiempo de la inocencia en que ha vivido hasta ahora, como Princesa heredera de Holanda,con su pueblo. Fuera de algún inconveniente con periodistas, nunca se había visto inmiscuida en manifestaciones adversas al régimen o a la Familia Real.
No se si , al ver el accidente, cuando reaccionó de
modo tan angustiado (y no era para menos), habrá supuesto que el coche iba disparado hacia ellos. Imagino cuando "le fueron cayendo las fichas", cuando se ha quedado calma, con su marido, cómo habrá reaccionado.
Pensará que ,como decía Jane, toda protección resultará poca de ahora en adelante , sobre todo, para con sus hijitas. Ya que alucinados los hay por todo el orbe.
Por más que en sus futuras apariciones, se muestre segura, nunca más se borrará la impresión del 30 de abril, lo que pudo haber pasado, la aprensión hacia quienes se le acerquen.
En casa, al ver una pequeñita que lloraba,pobrecita, pensaron que era una de las hijas. Y , al decirles que no era y que me parecía que las nenas no estaban, pensaba en lo que conversaban nuestros amigos españoles acerca de si llevar o no a las Infantitas de Jane - sonrisa para aliviar un poco el tema - a los actos oficiales.
No soy física ni ingeniera, de
modo que no puedo calcular la fuerza de la velocidad del auto, el impacto. Pero, mínimo supongo que hubiera sido un buen golpazo, tal vez ¿hubiera volcado el bus?
Aunque no hubiera pasado nada - y no les sucedió a ellos - el miedo, la angustia , la desconfianza, no se las saca nadie. Nadie.
Pobres todos ( víctimas, heridos, parientes, la FR).
Estoy con ellos.
Y, como decimos por aquí: ¡Fuerza, Máxima!