Minnie, honradísimo de que estés conmigo al 150%. Da igual el porcentaje, lo más es la compañía
Sabba, recuperar la Lista Civil en España me haría republicano hasta a mí. Tener que pagar, pongamos, 150.000 lagartos todos los años a doña Margarita, por poner un ejemplo y con todo mi respeto por delante, me parece un sindios. Una vez que las generaciones se van alejando del trono y de la foto creo que lo mejos es que se busquen las abichuelas por su cuenta. Lo mejor casándose bien, pero como esto escasea la solución ibérica me ha parecido la mejor. Me explico.
Volvamos a Marichalar. Se casa, él con formación indeterminada en números y poco cash, ella infanta primogénita pero no heredera. Hay que buscar ocupación. Y se encuentra tirando de relaciones y con dineros de la empresa privada, que es lo bueno. Hacemos al mozo consejero delegado senior advertising aguanchinflay etc, etc, de varias mega-empresas. Traducción: 100.000 del ala, entre pitos y flautas un milloncejo al año si juntamos tanta intitulatio. Esto es lo perfecto. Dineros privados para dar ocupación a un yernísimo. Eso sí, se exige que no se vuelva ambicioso ni haga ostentación, que viva en una situación cómoda, elegante y que se reserve el brillo para determinadas ocasiones.
Marichalar cumplió y no se desvió mucho de este plan. No llamó la atención nunca por sus derroches ni por su acumulación de riqueza (y desvió inteligentemente la atención llevando esos pantalones y esas pashminas...) pero no es algo que podamos decir de los de Barcelona.
Él participa en varios consejos, pero tiene participación y posesión de varias empresas, anda en cargos de cierta representatividad y ha coqueteado, y esto es lo peor, con caudales públicos. ESTO NUNCA, SIEMPRE PRIVADOS (ya se sabe lo de "quien roba a un ladrón...) Ella daba un aura de llaneza, de vida sencilla trabajadora y humilde, viviendo en Barcelona, alejada de la Corte y de la foto, con sus dignísimos 1800 euritos al mes. Todos hemos oído mil y una veces parabienes para aquella Cristina curranta, que vivía de un sueldo como el de todos nosotros en un trabajo como el de todos nosotros. Pero la pifió ¡y de qué manera! Un buen día se le empieza a permitir trabajar a distancia y, al poco, empieza a ascender hasta cargos estratosféricos y sueldos ídem (se habla de cerca de 200.000 al año) dejando patidifusos a sus compañeros.
Son demasiados cabos sueltos, demasiado rápido, demasiada ambición. Estaba cantado que tenía que reventar por algún lado, supongo que la CR ha intentado controlar la situación pero, viendo que se le fue de las manos, alejó a la pareja a todos los niveles, sabiendo que la cosa estallaría algún día, era inevitable, pero cruzando los dedos porque sucediera cuando todo hubiera prescrito, como ha sido el caso.
Seguramente ambos serán inocentes, no habrá delito, no habrá culpa legal. Seguro que sí. Pero lo que no es tan seguro es que salgan indemnes del juicio moral, que para alguien de la realeza es tan peligroso como el anterior.