Iselen escribió:
...En el siglo XXI los monarcas son unos funcionarios más, las princesas pueden hacer su trabajo sin llevar kilos de diamantes, las reinas se van de vacaciones sin cargar con en carcamal de su marido y los reyes intentan tapar la mierda de su yerno bajo la alfombra como cualquier politicucho de tres al cuarto. Y Letizia come pipas en la calle y Camila se rasca la nariz. Así son las cosas ahora y quizá la Casa Real lo vea más claro que nosotros y los que añoran un tiempo pasado estén equivocados. Todo eso que los hace especiales, todo ese aura de misterio y majestad, la distancia con el pueblo, el ser más y mejores que el vulgo, todo eso que algunos reclamais puede que esté pasado de
moda, por mucho que os aferreis a ello.
El futuro de la monarquía puede pasar por convertir a la Familia en unos trabajadores más del Estado español, vulgares funcionarios...

Quitando alguna cosa que me ha puesto los pelos de punta (Sofía grafitera jajaja) lo que dices creo que es una parte de lo que es la monarquía
moderna.
La otra parte, como se ha dicho, tiene que ver con la Historia y la tradición, con proporcionar a la gente una figura en la que mirarse y ver lo mejor de sí mismo. En mi
modesta opinión eso requiere revestir el cargo con una cierta
dignitas, con ceremonial, con magia, con empaque.
Sin recurrir al ejemplo inglés, mira los reyes holandeses bajándose de una carroza de Cenicienta para abrir el parlamento (hace un mes, no 45 años), mira las bodas escandinavas. No hay países más
modernos e igualitarios que ésos y yo les envidio a sus monarquías lo bien que cuidan la parte ceremonial.
Vamos que lo que dices tú no está reñido con lo otro, creo yo. Funcionarios al servicio de la nación y por encima del fragor político? Sin duda. Cuidando su papel de representantes de una historia de siglos con todo lo que eso conlleva? Creo que inseparablemente también. Una cosa no funciona sin la otra.
No pido que vayan en carroza al cine, ni que 25 guardias de corps con uniforme de gala les abran paso en un concierto de rock, pero sí pido cuidar las formas y no dejar que se pierda la magia (y ya no hablo de las pipas, hemos vuelto, como dice perlery, al debate de fondo).