La de Ricardo III es una historia apasionante, así que estoy doblemente entusiasmada por el hecho de que presumiblemente se hayan encontrado sus restos (aún faltan las pruebas genéticas...). A mí me encanta el personaje, además de las mujeres que le rodearon...su madre, la orgullosa Cis; su esposa, Anne Neville; su doble cuñada, Isabella Neville; su cuñada, Elizabeth Woodville; su sobrina y probable enamorada Elizabeth de York...Es que el elenco resulta impresionante, la verdad ;-)
Ricardo sigue resultando actual en cierto
modo. Desde hace poco, estoy releyendo, porque me entusiasman, las novelas de la serie centrada en el detective Thomas Linley, reluctante conde de Asherton, de Elizabeth George. En uno de los libros, Linley investiga una muerte de un alumno de uno de esos reputados pensionados británicos, un centro educativo muy antigüo cuya fundación está relacionada con Enrique VI, razón por la cual hay una estatua del monarca en el patio principal. A Linley le toca las narices esa estatua de Enrique VI...porque él es un fan de Ricardo. Es la clase de detalle que, cuando lo encuentro en alguna novela, me hace sonreír. En ese caso, queda claro que Ricardo sigue teniendo muchos fans, jajaja, y no sólo entre las gentes del Yorkshire, que aún gruñen cuando se acuerdan de que fue Tudor quien ganó en Bosworth Field.
Bueno, en gran parte, se debe a la fabulosa labor divulgativa de la Richard III Society ;-)