La rinoplastia a la que se sometió, junto al peinado y maquillaje le confieren unas facciones más suaves
La princesa de Asturias ha ido puliendo su aspecto poco a poco hasta mostrar una imagen que recuerda poco a la presentadora de televisión que se casó con el heredero de la Corona en 2004. Muchos son los factores a los que hay que atribuir su espectacular evolución estética, entre los que destaca la rinoplastia a la que se sometió en 2008 y que contribuyó a suavizar sus rasgos faciales. Pero el peinado y el maquillaje que luce ahora también son claves para explicar la dulcificación de su rostro, así como la propia gesticulación, que ha reeducado.
ÁGATHA DE SANTOS - VIGO Siempre en el centro de las miradas de todos, la princesa de Asturias ha ido
modelándose a sí misma con discreción hasta mostrar la imagen que luce hoy, a sus 40 años. Mucho se ha especulado y se especula sobre su físico desde que en 2008 se sometió a una rinoplastia por motivos de salud, según La Zarzuela. Sin embargo, su nueva imagen no se debe solo a esta intervención quirúrgica. El peinado y el maquillaje son clave para entender esta transformación, al igual que la forma de vestir, mucho más juvenil y contemporánea que en los primeros años de su matrimonio con el príncipe de Asturias. Así lo entienden especialistas en cirugía estética,
moda y estilismo de Galicia, que también apunta a la reeducación de la forma de gesticular de la princesa, más contenida.
José Luis Vila Moriente, presidente de la Sociedad Gallega de Cirugía Estética, no cree que la princesa se haya sometido a otra operación quirúrgica que no sea la rinoplastia, aunque sí a otros procedimientos estéticos. "Al corregirse la nariz cambia la expresión de la cara y se destacan más los pómulos y los ojos. La rinoplastia de la princesa es un gran trabajo porque es natural y efectiva. La nariz tiene que estar callada, no desviar la atención de otros rasgos como la mirada y la sonrisa", opina el especialista, para quien la rinoplastia de la princesa es un gran trabajo, natural y efectivo.
El presidente de la Sociedad Gallega de Cirujanos plásticos sí cree, sin embargo, que la princesa puede haberse sometido a otros tratamientos estéticos no quirúrgicos como la utilización de ácido hialurónico, en el surco del mentón y en el surco nasogeniano para suavizar la depresión lineal de estas zonas. "Este producto es una molécula que tenemos en la piel y cuya función es absorber el agua y mantenerla hidratada, y que tiene además un efecto relleno. Entiendo que se está haciendo este tratamiento porque se le ve en el cutis; tiene una piel más luminosa cuando antes su rostro era más huesudo", opina el especialista.
Pero también la forma de gesticular puede hacer más agresivo o más dulce un rostro, otro aspecto que para Vila Moriente es fundamental para entender la transformación de doña Letizia. "Ahora su gesticulación es más contenida. No tiene esa sonrisa torcida y no abre tanto los ojos. Esto hace que su rostro sea más dulce", explica.
El peinado y el maquillaje hacen el resto. "Se nota que tiene el pelo mucho más tratado y el tono es más natural. Además, las mechas color avellana que lleva endulzan el rostro", afirma Beatriz Grela, estilista, hija de Rosa María Moreda, para quien la imagen física de la princesa es impecable.
Grela asegura que un pelo liso como el de doña Letizia no es fácil de peinar, por lo que aplaude la maestría de los estilistas de la princesa. "Lleva unas mechas que parece que no lleva aplicación y su pelo tiene ahora más volumen y movimiento, que resulta mucho más natural que el liso tabla, que se queda estático", comenta.
En cuanto al maquillaje, la princesa lleva lo que los profesionales del sector llaman "muy trabajado". "Lleva de todo: base, polvos, colorete, sombras, el labio pintado... aunque tú lo veas natural. Es tan perfecto que parece poco accesible", afirma.
Según Grela, el maquillaje de la princesa tiene como finalidad resaltar sus facciones pero sin ser agresivo. "Tiene unas facciones poco dulces y si se empleara un maquillaje agresivo podrían resultar algo bruscas. Simplemente destacan sus rasgos y hacen que tenga una apariencia mucho más tranquila", explica la estilista viguesa.
Una operación rodeada de rumores
José Luis Vila Moriente asegura que si no se tratase de una persona con su notoriedad, la operación de la princesa hubiese pasado inadvertida. "Una operación de nariz, si está bien hecha, no debe notarse. Ves a la persona diferente, más guapa, pero no sabes por qué", afirma.
Sin embargo, al tener que aparecer en público, recién operada, debido al trágico accidente de Spanair, la intervención salió a la luz. "Doña Letizia siempre está en el centro de las miradas y cuando por el accidente de Spanair apareció, con el edema propio de la operación, surgieron los rumores. Pero esos pómulos fantásticos de los que tanto se habló solo eran consecuencia de la hinchazón, y esa inflamación es la que creo que mantiene ahora con ácido hialurónico, con el que además evita adelgazar de esas zonas", añade.
http://www.farodevigo.es/sociedad-cultu ... 83549.htmlGracias Ángeles, del Hispánico, que rescató estos dos artículos.
Me parece que este último, se acerca mucho a la realidad, entre otras cosas, porque conozco mujeres que tienen ese tratamiento con ácido hialurónico.
La imagen es importante, y me parece que Letizia en 2007, después d ela muerte de su hermana, necesita una ayuda extra. El 2cuidado no es algo exclusivo de las personas de su rango, pero tener los miles de ojos que tiene, pendiente a cada paso que da, hace que sea más evidente.
El resultado me parece genial. No nos engañemos, que salvo la nariz, todas las demás princesas pasan por algún tipo de tratamiento de belleza, fundamentalmente piel, peso, mantenimiento...pero con desigual resultado
