1870 fue un año muy intenso.
Se inició con muerte, en Francia y en España, a consecuencia de dos duelos famosos. En Francia, el 10 de enero de 1870, el príncipe Pierre Napoleón Bonaparte causó la muerte a un periodista llamado Victor Noir.
El asunto fue objeto de una formidable controversia. Pierre Bonaparte venía siendo un hijo de Lucien Bonaparte, hermano del primer Napoleón, y de la segunda esposa de éste, Marie Alexandrine Bleschamps. Había llevado una vida bastante errática en el plano político y en el personal. Estaba casado con una plebeya, Justine Eleanore Ruflin, de quien tenía dos hijos, el príncipe Roland y la princesa Jeanne. Supongo que los avispados ya habréis entendido que este Pierre es el abuelo, a través de Roland, de la famosa Marie Bonaparte esposa de George de Grecia

El caso es que Pierre Bonaparte llevaba tiempo enzarzado en una disputa con el periodista y escritor corso Jean-François Paschal Grousset. Los dos se cruzaban acervas críticas en una sucesión de artículos, unos firmados por Grousset, los otros a la contra firmados por Pierre Bonaparte. La disputa alcanzó su cota máxima cuando Grousset consideró que un artículo de Pierre Bonaparte estaba plagado de difamaciones hacia su persona. Para resolver ese ataque a su honor, Grousset decidió retar a duelo a Pierre Bonaparte, motivo por el cual envió a dos colegas de profesión que íban a ser sus padrinos: Victor Noir y Ulrich de Fonvielle. De acuerdo al protocolo, Victor Noir y Ulrich de Fonvielle hubieran debido transmitir el reto para después acordar los detalles del encuentro pistolas en mano con los padrinos que designase Pierre Bonaparte. Pero la reunión de Noir y Fonvielle con Bonaparte fue aciaga. Noir acabó muerto de un tiro que le pegó Bonaparte. En una versión, Bonaparte era el culpable de un asesinato porque había insultado a Noir, le había abofeteado y después le había disparado a quemarropa. En otra versión -la que aceptaría el jurado durante la vista ante el tribunal...- Noir había insultado y puesto la mano encima a Bonaparte, quien, temiendo por su integridad, había respondido sacando su revólver para disparar al periodista.
El fallecimiento de Noir causó auténticos tumultos en la época. Pero lo curioso es que parecía un triste presagio de otro duelo que se celebraría en Madrid, concretamente en la Dehesa de los Carabancheles, el 12 de marzo de 1870. Recuérdese que la querella entre Grousset y el príncipe Pierre Bonaparte derivaba de la publicación de artículos cargados de animosidad mútua. En suelo español, flotaba en la atmósfera el hecho de que se había previsto que ese año se determinase por fín quien debía ocupar el trono que había quedado vacante. Uno de los candidatos más persistentes era el duque de Montpensier, el cuñado de la reina Isabel por su enlace con la infanta Luísa Fernanda. Y uno de los que se dedicaban a minar la candidatura del duque de Montpensier, mediante la publicación de artículos en los que se le ponía a caer de un burro, era el infante don Enrique, duque de Sevilla, hermano menor de Francisco de Asís, a la vez primo y esposo de Isabel II. La escalada de tensión derivó en que Montpensier, sintiéndose absolutamente insultado en uno de los opúsculos del infante Enrique, le retase a duelo porque necesitaba reparar su honor. Los dos se enfrentaron con pistolas a cuenta de que Enrique había llamado "hinchado pastelero francés" a Montpensier. Y Enrique murió.
La emperatriz Eugenia debió sentir un escalofrío al recibir la noticia de que el infante Enrique había muerto en un duelo frente a Montpensier. Era una tragedia humana que recordaba el affaire Victor Noir, tan reciente en el tiempo. Sin perder tiempo, Eugenia mandó al general Castelnou a que transmitiera la noticia, primero a Isabel II en el Palacio de Castilla y después a Francisco de Asís en la casa de Meneses. Isabel II se quedó apabullada, en tanto que Francisco de Asís no tardaba en dirigir una carta a sus sobrinos que acababan de quedarse huérfanos de padre siete años después de haber perdido a la madre. Francisco de Asís aseguraba que sería un progenitor para los muchachos: Enrique, Francisco, Alberto y María del Olvido.
Montpensier acababa de perder sus opciones de conseguir el trono, a causa de la conmoción nacional que produjo ese duelo a pistola en la Dehesa de los Carabancheles.