:ooops:

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Bueno, ya saben que no soy admiradora de Camilla. Tampoco salgo con pancartas a defender a Diana.
Pero nunca me cayó bien esta historia,que sin duda,entre Carlos y Camilla, es una historia de amor.
Por lo tanto, es una historia humana.
Me surgen muchas preguntas,que no requieren respuesta necesariamente:
* ¿Fue Diana tan especuladora cuando se casó con el Príncipe?
* ¿Fue incauta como para pensar que conseguiría que la amase y no ser sólo un órgano reproductivo para la Corona?,¿o en verdad se enamoró?
* Su enfermedad, tirarse por las escaleras, su desesperación,¿es igual de reprochable que quien le ponía cornamentas a su testa?
* Me da cosita verlas juntas a ambas, la esposa y la amante. No se si yo tendría estómago. Y
no hablo de temas religiosos, pues si no, para mis creencias, sería intolerable. Hablo de relaciones humanas,no más.
* Sí me parece que ambos Príncipes estuvieron mal en hablar ante la prensa: por sí mismos,por sus hijos, por su patria. No pueden quedar como Pachano y Alfano, dos actores que se agarran de los pelos en nuestra TV.A éstos uno elige
noverlos,pero a tus príncipes,¿cómo no mirarlos?
* Me resulta difícil comprender la actitud de los hijos de Diana. No se si yo hubiera reaccionado así con respecto a mis padres y la amante de él.Claro que no soy royal

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En fin: ésta es una historia que
me supera.Lo cual no impide que reconozca que ella hace su deber como debe ser,etc.-
Uf, ahí entramos en el terreno de las impresiones. Mi impresión es que Diana era muy joven y bastante ingenua cuando se enamoró de Carlos. No creo que ella actuase de manera nada fría ni calculadora, al contrario, quiso vivir una historia idílica en la que la muchacha cándida con aire de rosa de té inglesa atraía al heredero del trono, tan perseguido por mujeres refinadas y sofisticadas. Pienso que Diana se dejó envolver en un bonito espejismo. Considerando su background...cómo habían sido su infancia y adolescencia, los posibles traumas y complejos que arrastraba consigo a raíz de la espantosa separación de sus padres o de la segunda boda -no aceptada por los hijos- del padre...es muy plausible que se sintiese increíblemente halagada en el instante en que el futuro rey de su país empezó a cortejarla.
A mí me dice mucho que la abuela materna de ella nunca encontrase ni pies ni cabeza a ese noviazgo. La señora era una aristócrata de vieja escuela, cortesana hasta la médula, de esas que entendían cuánta recámara suele haber detrás de las bodas aparentemente de cuento de hadas de los príncipes. Seguramente, tenía claro que su nieta era demasiado sentimental y emotiva. Que no aguantaría la presión, vamos.