El próximo sábado 22 de mayo, los Príncipes de Asturias celebrarán su sexto aniversario de boda. Pero la conmemoración de la feliz fecha no será el único motivo de alegría para Don Felipe (42 años) y Doña Letizia (37 años). Según un sondeo en exclusiva de SIGMA DOS para La Otra Crónica (LOC), el 67,1% de los españoles considera que la bella Heredera está preparada para asumir el papel de consorte del futuro Felipe VI.
Hace un año, cuando LOC preguntó a sus lectores si la Princesa de Asturias estaba preparada para sustituir a la Reina Sofía, sólo el 53,7% la apoyaba. Su popularidad se ha disparado más de 13 puntos en un año.
Pero si semejante respaldo no fuera suficiente, la mayoría (55,5%) cree que su entrada no ha popularizado en exceso la Monarquía sino que la ha fortalecido, mientras que el 60% opina que, además, la ha acercado al pueblo.
Sólo el 36,5% de los españoles cree que la irrupción de Doña Letizia en la Familia ha restado realeza, que no realidad, a la Institución.
El próximo sábado, Felipe y Letizia celebrarán su aniversario con un almuerzo familiar junto a sus hijas Leonor (5 años) y Sofía (3 años). Y aunque no se trate de ninguna fecha redonda, la Princesa ya puede brindar porque al sexto año de casada, ya reina en España, al menos en lo que al desempeño de las funciones de la Monarquía se refiere. La Operación Letizia ha culminado con éxito. Durante el primer bienio de casada, sólo participó en actos en compañía del Príncipe Felipe, sin embargo, este año ya ha tenido 42 actos oficiales en solitario.
Esta afirmación parece ratificada por el sondeo de LOC ya que el 52,1% de los encuestados opina que la presencia de la bella Princesa ha robado el protagonismo al resto de la Familia, sobre todo a sus cuñadas las Infantas Elena y Cristina.
Los españoles intuyen, además, que Doña Letizia es una mujer de carácter: frente al 50,2% que cree que la relación de los Príncipes responde a un equilibrio de poderes conyugales, el 25% sostiene que manda más la bella consorte. Y sólo un 12,5% confía en que el Príncipe tiene la sartén por el cetro.
PREPARADA PARA REINAR
Pero lejos de desestabilizar a la pareja, el letizismo ha reforzado tanto la figura del Príncipe de Asturias que la sucesión del Rey parece ya un trámite tan natural como la muerte. El pasado sábado, España atravesó uno de esos momentos críticos en los que parecía que la Historia estaba a punto de variar de rumbo.
Apenas fueron unas horas: el tiempo que duró la operación para extraer a Don Juan Carlos un nódulo del pulmón y descartar que se tratase de un tumor maligno. Sin embargo, ese breve lapso fue suficiente para que la sombra del trono se cerniese alargada sobre los Príncipes.
Un diagnóstico diferente -cáncer y ¿abdicación?- hubiera supuesto el recodo final de un camino que comenzó hace seis años cuando aquella periodista tornó en Princesa de Asturias. Cuatro meses después de aquel lluvioso 22 de mayo, Doña Letizia y Don Felipe viajaron a Santiago de Compostela para obtener el jubileo. Un viaje que repitieron el pasado jueves. El abrazo al Santo de la Princesa atestiguó la renovada indulgencia plenaria. Aunque durante ese tiempo, Doña Letizia ha pasado un auténtico purgatorio: se ha sometido a una somera preparación que incluía clases de idiomas, saber estar...
Ha aprehendido y aprendido Historia de España (desde el punto de vista parcial de la Monarquía), templanza y pragmatismo. Ya está preparada y poco a poco, ha ido acaparando atención. El 2 de marzo protagonizó su primer viaje oficial en solitario. Doña Letizia se desplazó a Berlín para asistir a la entrega de unos premios de investigación. La audiencia quedó maravillada cuando pronunció unas palabras en perfecto alemán. En el último año, ha participado en 42 actos oficiales sin su marido. Una cifra que irá creciendo exponencialmente en los próximos meses ya que constantemente llegan peticiones a Zarzuela solicitando su presencia.
RIVAL DE LAS INFANTAS
La evolución ha sido más que notable y domina ya tanto el protocolo que sabe cómo saltárselo. Así lo demostró el pasado 4 de mayo durante la entrega del Garbanzo de Plata en el castizo restaurante Torres Bermejas. Doña Letizia dejó de lado el discurso que tenía preparado y en línea con el tono del cocido madrileño, improvisó unas palabras que conquistaron incluso a los monárquicos más recalcitrantes que, como Alfonso Ussía, se rindieron ante la evidencia de que Letizia ya es toda una Reina: «Cumple [su papel] con naturalidad y eficacia, [algo] que yo he puesto en duda en algún momento», afirmó el escritor de rancio juancarlismo.
Una apreciación que comparte un alto porcentaje de españoles. La breve improvisación leguminosa unía la espontaneidad borbónica con la oratoria de Barack Obama.
«Era la única que no tenía el Garbanzo de Plata y efectivamente, en la Familia había piques. Fue salir de la catedral de La Almudena y decirle al Príncipe: "Oye ¿tú crees que ya me darán el Garbanzo de Plata"? Pues ya lo he conseguido y estoy feliz de poder compartir un buen cocido y una charla animada». Nada que ver con el speech que aún cuelga de la web de Zarzuela: «Y seis años después recibo con el mayor agrado y rodeada de buenas gentes este garbanzo que para mí tiene mucho valor y que os agradezco. Enhorabuena por vuestro 50 aniversario y gracias otra vez por permitirme compartir con vosotros este momento y este cocido delicioso».
Precisamente, en la misma improvisación habló del «pique» en la Familia Real porque ella era la única miembra que no tenía todavía el Garbanzo de Plata. Aunque puede que el pique entre Infantas y Princesa se deba más a ese protagonismo que Doña Elena y Doña Cristina han ido cediendo, según el 52,1% de los españoles. Aunque la Casa Real y las evidencias desmienten estos recelos entre cuñadas. «Eso es una tontería. Muchos domingos se reúne en Palacio toda la Familia, incluidos los primos Gómez-Acebo y los Zurita, y toman el aperitivo (jamón, caña de lomo, queso, perdices en escabeche -aunque el Príncipe ya casi no caza-). Vienen la Infanta Elena con sus niños, y los duques de Palma cuando están en Madrid», afirma un amigo que guarda el secreto de confesión de los ilustres peregrinos.
ESTILO Y BELLEZA
«Puede decirse que la presencia de la Princesa de Asturias se nota pero para bien. En Zarzuela sigue mandando el Rey, que tiene mucho carácter. Pero a Doña Letizia le encanta tratar con el personal que trabaja en Palacio y se muestra muy cercana con ellos. Por otro lado, hacen una vida muy familiar. Les gusta invitar a cenar a sus amigos en la casa del Príncipe. Los domingos casi siempre se decantan por la tortilla de patatas».
Sin embargo, hay una frase que parece sintetizar todas las diferentes opiniones que se refieren a la evolución de la Princesa de Asturias: «Se ha relajado». Es cierto. Ha abandonado ese hieratismo artificial de los primeros años. Tenía tanto temor a equivocarse que era demasiado rígida. «Pero ahora domina las situaciones y como todos los miembros de la Familia Real sabe cómo actuar». Un cambio que aprecian el 77,3% de los españoles encuestados por SIGMA DOS.
El pasado 10 de abril, el destino y unos letizios rosa palo de Magrit volvieron a desafiar la soberanía de la Princesa. Ese día, presidía en solitario por primera vez la jura de bandera de los nuevos integrantes de la Guardia Real. En el momento de la rúbrica de Doña Letizia en el Libro de Honor del cuartel, quebróse el tacón que la elevaba 10 centímetros sobre el suelo. La Princesa de Asturias no perdió la compostura y mucho menos la verticalidad ya que culminó, sin denotar ni la más nimia cojera, el acto institucional.
Pero uno de los aspectos más apreciados por el pueblo Soberano ha sido la evolución estética de la Princesa. El 72,7% de los españoles cree que el rostro de la futura Reina ha mejorado su perfil, fuera ya la celebérrima septorrinoplastia por motivos de salud o por razones de belleza. Aunque la cara es el espejo del alma y cuando el rostro se
modifica, es normal que la personalidad también varíe. Ésa es la teoría de Julián Gabarre, un experto en morfopsicología: «La operación de nariz ha relajado su expresión y, como se siente más segura de su físico, ha adquirido una mayor confianza. Por eso, ahora se muestra más abierta al entorno social. Sin duda, la visibilidad de los orificios nasales ha contribuido a que adquiera esa templanza». El otro rasgo que denota la metamorfosis en Su Alteza Real es el vestuario. El 73,2% cree que su estilo ha evolucionado positivamente. En este apartado, sería interesante destacar que, al contrario que muchas de nuestras ministras, la Princesa de Asturias hace un considerable esfuerzo por, al menos, aparentar cierta austeridad en su vestuario. Es habitual que repita vestido y, según ha podido saber esta revista, apenas ha adquirido nuevas prendas para su fondo de armario. Un sacrificio que los españoles aprecian sobre todo en estos tiempos recesivos en el que las tijeras no obran sobre telas y patrones sino que se aplican sobre las pensiones y los sueldos de los funcionarios.
CAMBIO EN EL PRÍNCIPE
Puede que Doña Letizia no reine pero ya ha demostrado que si gobernase, sabría reducir gastos como lo haría la matriarca de cualquier familia. Y puede que la mayor aportación de la Princesa a la Institución en estos seis años sea precisamente la evolución de Don Felipe. El Príncipe es mucho más consciente de la realidad social de los españoles. «La Princesa lee todo lo que cae en sus manos y le gusta que su marido esté informado. De su mano ha conocido otros ambientes más allá de ese hábitat sobreprotegido en el que ha crecido», opina una fuente cercana.
Una visión estroboscópica en un momento en el que España respira incertidumbre. Pero no todo son penas. El miércoles pudimos contemplar la alegría del futuro Rey cuando el Atlético de Madrid se alzaba con su segunda copa europea. Letizia no le acompañó a Hamburgo ya que al día siguiente les esperaban los 10 kilómetros del tramo final del camino de Santiago, por lo que cuando Forlán marcó el gol de la victoria, Don Felipe tuvo que conformarse con abrazar al ministro de Industria, Miguel Sebastián, tan atlético como él.
Al día siguiente, los Príncipes de Asturias ganaron la indulgencia plenaria. Aunque para los españoles, hace ya seis años que la habían obtenido.
http://www.elmundo.es/papel/2010/05/15/ ... 84228.html Gracias a Anabolena