Tenis - La reina británica Más historia: Isabel II fue al all england luego de 33 añosLa monarca, en el box real del court central; arriba, el ex tenista Tim Henman LONDRES (De un enviado especial). Como si no hubiera suficientes condimentos, Wimbledon tuvo otro momento especial. Después de 33 años, Isabel II, la reina británica, volvió al All England. Una visita particular, por lo que implica la soberana como símbolo de Reino Unido e institucional, y por el vínculo del certamen con la corona. Isabel II no es muy seguidora del tenis ?prefiere los deportes hípicos?, pero su abuelo, el rey Jorge V, apoyó mucho al torneo en los inicios del siglo XX. En sus 58 años de reinado, la de ayer fue su cuarta visita; las anteriores fueron en 1957, 1962 y 1977, año de la última conquista local (Virginia Wade). El encargado del nexo club-realeza suele ser el duque Eduardo de Kent, primo de la reina.
Ayer, con un gran dispositivo de seguridad, la monarca, vestida de turquesa con un sombrero al tono, llegó antes del mediodía; la recibió Tim Phillips, el presidente del All England, que la acompañó por las calles del club mientras el público la seguía a pocos centímetros, separado por un cordón hasta el Wimbledon Millennium, el edificio que en forma de W alberga las oficinas, el centro de prensa y el vestuario. En la ceremonia de bienvenida saludó a Roger Federer, Venus y Serena Williams, Novak Djokovic y Andy Roddick; el ausente fue Rafael Nadal, que estaba entrenándose para jugar luego. Y almorzó con esas figuras y con mitos, como Martina Navratilova y Billie Jean King. "Fue un honor, algo que no volverá a ocurrir en mi vida. Mirka [su esposa] y yo nos sentamos junto a ella. Está muy informada y hablamos de los Juegos Olímpicos de Londres [2012], de tenis y del príncipe Guillermo", contó Federer.
Más tarde, Isabel II ingresó en el box real del court central. Andy Murray y Jarkko Nieminen hicieron la reverencia que tanta polémica generó durante días, cuando parecía que el escocés no estaba dispuesto a inclinarse ante Su Majestad. Seria, casi sin gestos, ella observó el triunfo de Murray; después conversó con los protagonistas. En minutos, cientos de personas se reunieron para seguir lo que sucedía. Y la reina se despidió; al cabo de tres horas y media, había dejado su marca en Wimbledon. Treinta y tres años después.
Fuente: LA NACION
http://www.lanacion.com.ar/1278543Gente: este es mi primer post. Espero no haber metido la pata en nada pero sino...me lo dicen.
Qué regia es Lilibet!!!