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Copio a continuación el Ceremonial de Cobertura de los Grandes de España y de la Toma de Almohada de las Damas de la Grandeza. La Almohada, desde luego es un sillón.
CEREMONIAL DE COBERTURA DE LOS SEÑORES GRANDES DE ESPAÑA
En el día y hora señalados para la ceremonia, el Real Cuerpo de Guardias Alabarderos se hallará formado en la Sala de Guardias y escalera principal del Real Palacio; en el salón destinado al efecto, que es la antecámara, habrá una mesa y un sillón a su izquierda; todas las puertas estarán cerradas; los grandes cubiertos convidados, así como varios mayordomos de semana, los oficiales mayores del Real Cuerpo de Guardias Alabarderos y el secretario de la Real Estampilla, esperarán allí S.M., y luego que se presente y tome asiento en el sillón preparado, se colocarán detrás de S.M. los jefes de Palacio y el comandante general de Reales Guardias Alabarderos; los grandes de España a derecha e izquierda; a continuación, también a derecha e izquierda y enfrente de S.M., los mayordomos de semana y oficiales mayores de Alabarderos; el secretario de la Real Estampilla dentro de la antecámara, al lado derecho, por donde habrán de pasar los agraciados; y, por último, dos ujieres a ambos lados de la puerta. En la sala anterior a la antecámara, o sea la saleta, se hallarán los grandes que habrán de cubrirse con sus padrinos. Colocados todos en la forma indicada dirá S.M. a los grandes: Cubrios. Hecho lo cual, el secretario de la Real Estampilla irá anunciando uno a uno a los agraciados, diciendo: Señor, el duque de tal, marqués o conde de cual. Entonces abrirán los ujieres la puerta y entrará el que haya de cubrirse, llevando a su derecha al padrino y a la izquierda al mayordomo de semana de servicio, conduciéndole ambos de las manos. A los dos pasos de haber entrado hará una cortesía a S.M., al medio del salón otra y luego otra, saludando después a derecha e izquierda a los grandes. S.M. dirá al agraciado: Cubrios y hablad, el cual lo hará al instante, pronunciando o leyendo un discurso manifestándose reconocido a la Real munificencia, y terminando, se quitará el sombrero, besará la mano y se retirará haciendo otra cortesía para colocarse el último de los grandes asistentes al acto, verificándolo asimismo a su puesto su padrino y el mayordomo de semana. Concluída la ceremonia del último, se levantará S.M., y saludando a todos se retirará a su cuarto. En seguida, los grandes, nuevamente cubiertos, acompañados solamente de sus padrinos, saldrán de dos en dos de la antecámara por la saleta, sala de guardias y escalera principal, bajando ésta por el lado derecho y subiéndola por el izquierdo, pasando por entre las filas del Real Cuerpo de Guardias Alabarderos para ser reconocidos por el expresado Cuerpo, el cual se retirará inmediatamente a su cuartel, mientras que los grandes pasarán a ofrecer sus respetos a S.M. la Reina Doña María Cristina, quedando así terminadas todas las ceremonias del acto de cobertura.
CEREMONIAL PARA LA TOMA DE LA ALMOHADA POR LAS SEÑORAS GRANDES DE ESPAÑA
Invitados oficialmente por la camarera mayor de Palacio, asisten a este acto las señoras grandes de España, que anteriormente han tomado la Almohada y esperan la salida de S.M. la Reina colocadas por orden de antigüedad, según la fecha en que recibieron este honor, a uno y otro lado de la antecámara. Después que haya entrado S.M. y tomado asiento en el sillón dispuesto al efecto, dice, dirigiéndose a las señoras presentes: Sentáos, lo que efectúan. La camarera mayor toma asiento en la Almohada colocada a este objeto detrás de S.M. la Reina. El mayordomo mayor queda de pie detrás del sillón de S.M., y el mayordomo de semana inmediato a éste. Seguidamente el secretario de la camarería, colocado a la derecha de la puerta que conduce a la saleta, donde esperan las señoras que han de tomar la Almohada, obtenida la venia de S.M., anuncia a la primera que, por el orden prefijado, ha de recibir este honor, diciendo: Señora, la duquesa, marquesa, condesa ... Se presenta la anunciada llevada de la mano de su madrina, que ha de salir a buscarla; al entrar, ambas hacen una reverencia a S.M., adelantan unos pasos y hacen la segunda; después saludan a uno y a otro lado a las señoras que deben levantarse para contestar al saludo y sentarse inmediatamente. Entonces continúan hacia S.M., y hacen la tercera reverencia, retirándose la madrina a su asiento. S.M. la Reina dice entonces a la agraciada: Sentáos, y así lo verifica en la almohada que se halla enfrente, dignándose S.M. hablarla particularmente. Iniciado por S.M. el término de esta breve conferencia, se levanta la agraciada, besa la Real mano y con su madrina, que ha venido de nuevo a buscarla, saludan a S.M. y a las circunstantes en la misma forma que a la entrada y se retiran una a su puesto y otra a tomar asiento en el primero de los que no estén ocupados. De la misma manera se procede con la segunda agraciada y las sucesivas hasta terminar: en cuyo momento, todas las señoras se ponen de pie y S.M. se digna recorrer el círculo saludando y conversando con las que han presenciado y recibido esta distinción, dándose por terminada le ceremonia.
Literatur
Juan Moreno de Guerra y Alonso Guia de la Grandeza Historia genealogica y heraldica de todas las casas que gozan de esta dignidad nobiliaria Madrid 1924
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