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El tema ya se ha ido de las manos, se le fue de las manos a Mas en cuanto lanzó un insensato órdago a la grande como cortina de homo para ocultar una gestión nefasta y unos números trágicos. Y de paso intentaba esgrimir una buena espada con la que negociar las claúsulas del crédito que tiene que acordar con el gobierno de Madrid. Es todo cuestión de cifra, solo dinero, pero no se han dado cuenta que pensando cazar a un ratón, han cogido a un tigre por la cola.
Dentro de cuarenta años, en las aulas de secundaria habrá un epígrafe en los libros de Historia de España que rece "La crisis del sistema de la Transición", igual que ahora hay otro que pone "La crisis del sistema de la Restauración", y recogerá estos factores:
- La crisis económica internacional - La pérdida de fe en el sistema y la clase política - Los nacionalismos periféricos - El auge de los nacionalismos centrípetos/totalitarismos - El contexto internacional (por calentarse todavía)
En estas aguas se moverá la Monarquía los próximos veinte años, al igual que lo hizo la alfonsina, hace cien, en un contexto muy similar. De sus decisiones actuales y a medio plazo dependerá su futuro a largo. Y no hay más.
El Rey dijo lo que había que decir, y no gusto a quien no tenía que gustar: a los nacionalistas y simpatizantes de una idea nacional que va desde el federalismo a ruptura. Todas legales y legítimas, pero ni una ni otra van a mantener la idea de España que encarna la Monarquía, ni han sido nunca un apoyo para ella, antes bien son el grupo opositor por antonomasia. En este contexto ¿a qué dudar en sacar un comunicado?¿por qué no les va a sentar bien?. No me vale como argumento porque ese comunicado era para los nacionalistas, pero su principal destinatario era para aquellos que creen, que creemos, en un determinado tipo de nación/España. Para nosotros este mensaje deja claro que la Jefatura del Estado comparte esos planteamientos y que hará lo posible por defenderlos. Ante semejante órdago no valen medias tintas, y era necesario que dijera algo.
¿Quimera?¿ofensivo? Pues tal vez, pero la realidad es que desde Madrid no se va a dejar lleva este asunto a mayores y eso convierte el tema en una quimera, no por su origen, si no porque sencillamente no se va a permitir que vaya a más. Barcelona, creo yo, tampoco quiere realmente llegar a mayores, es simplemente cuestión de cifras, de dineros, pero se arriesga a que Madrid vea su órdago, y eso sí que puede ser peligroso por lo que realmente puede alterar el clima social y político de este país.
Los españoles tenemos muchas cosas en la cabeza, es cierto, pero ¡cuidado!. Este tema es lo suficientemente importante, despierta tantas pasiones, que puede ser utilizado, podemos ser utilizados, para distraer nuestra atención de la materia económica, centrándonos en la lucha por la identidad nacional.
Pisamos un terreno peligrosísimo, realmente estamos a un tris de que se produzca unos de esos grandes movimientos sociales, políticos y económicos que cada cierto tiempo, cada varias generaciones, sacuden un país. Cuidado como lo toreamos porque esta es un puerta por la que entran los totalitarismos que derrumban democracias. Sean del color que sean.
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