El ministro de cultura ruso Vladimir Medinsky se está dedicando a vender y alquilar alegremente los palacios históricos del país, ante la imposibilidad de mantenerlos. Mansiones pre-revolucionarias salen a subasta como churros después de que el país decidiera, tras el colapso de la Unión Soviética, que no se devolverían a los descendientes de sus antiguos poseedores nobles o ricos comerciantes. Ahora el 80% están a un paso de la ruina, de los 150.000 edificios munumentales unos 250 ya se han perdido irremediablemente y otros 2.500 van camino de ello. La avaricia rompe el saco...
Por desgracia, uno de los monumentos más afectados es Arkhangelskoye, la finca de la familia Yusupov, famosa por sus palacios, jardines y la colección de arte, y que hasta hace poco era compartida con el Ministerio de Defensa que regentaba un hospital en ella. El señor Yevgeny Sosedov, vicepresidente en Moscú de la All-Russian Society for the Preservation of Historical and Cultural Monuments, está trabajando contra-reloj para intentar salvar algo de la finca.
Algunos de los descendientes de la elite prerrevolucionaria han recomprado las propiedades de la familia. Yury Voicehovsky-Kachaloff y su esposa, Vera, gastaron alrededor de $ 100.000 para comprar los restos de la mansión y los jardines de Khvalevskoye, una finca en la región de Vologda, que fue utilizada como oficina del gobierno y escuela en la era soviética. Vera Voicehovsky-Kachaloff es una descendiente de Nikolai Kachalov, un funcionario que en su tiempo estuvo muy cerca del futuro zar Alejandro III. El coste fue alto en la subasta, dice su marido, porque una organización local de cazadores estaba ansiosa por comprar el territorio y convertirlo en coto de caza. El coste de la restauración ha elevado la cifra inicial en diez veces más. Estos financieros londinenses que ahora viven en Moscú planean convertir la mansión en un museo local, un centro cultural, una escuela dominical, una base para las reuniones de su familia y, posiblemente, un pequeño hotel para aquellos interesados en la cultura y estilo de vida en las propiedades pre-revolucionarias.
La mansión es una monada....

Foto: The Art Newspaper.
En fin, ya se han apuntado al carro de las ventas/alquileres de edificios históricos los italianos, los griegos y los británicos... nos va a tocar en breve...

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La expresión suprema de la belleza es la sencillez.
Alberto Durero.