Vandal escribió:
Minnie escribió:
Que sepais que lo estoy leyendo.

Pues hace usted muy bien, Rev. Madre, a algunos nos gustará conocer su anális de la obra en cuestión, pues me parece muy argumentado todo lo que se ha dicho en contra del autor, pero al final no hay mejor argumento para hablar de un libro que leerlo primero.

Te diré que llevo trasegado el 60% del libro. Me falta un 40%.
Primera conclusión: es un libro
tremendamente oportunista por parte del editor, sea quien sea. El entramado de circunstancias ha incrementado de forma notable el grado de curiosidad morbosa en torno a la FR española. Si a eso se le añade encargarle un libro a un autor inglés que tiene cierta fama previa porque en su día elaboró una biografía dinamita de Diana de Gales, pues el resultado es un producto que seguramente se vende bien. O sea...dinerito para el editor y para el autor.
El libro no aporta absolutamente nada nuevo. Pero nada de nada...¿eh? Siento decirlo tan a las claras, pero si yo fuese Andrew Morton, hasta me daría un poquitito de rubor endosar el cheque por una obra que se limita a mezclar informaciones ya más que repetidas con rumores archiconocidos. Que os conste que Andrew Morton tiene más escrúpulos profesionales que otros autores que se están llenando la cuenta bancaria a costa de la FR española, p.e. la señora Eyre. Morton es el primero que deja bien claro lo que son simplemente rumores que flotan en el aire o incluso los desmonta a su manera, al comentar, certeramente, que cierta clase de rumores siempre han acompañado a reyes y príncipes durante los siglos, pero que a menudo se trataba de infundios absurdos. Menciona el ejemplo de George V, el marido de la incomparable May, a quien alguien atribuyó una "familia secreta" en la isla de Chipre. Al autor del libelo le salió caro infamar de esa manera a George V, quien, en opinión de Morton, no merecía que le acusasen de andar por ahí de picos pardos cuando su auténtico amor y su gran pasión eran una sola cosa: la FILATELIA
Morton, en ese sentido, juega limpio. Cuando menciona la vieja historia según la cual la reina habría encontrado al rey en la cama con Sara Montiel, no sólo deja claro que se trata de un rumor malicioso sino que añade que la propia interesada, pese a alardear a menudo de sus aventuras galantes, ha negado más de una vez cualquier conexión con el rey (y siempre es más productivo no afirmar pero tampoco negar, limitarse a dejar que crezca la leyenda). Lo mismo hace Morton con otros episodios, por ejemplo el episodio Bárbara Rey. No veo a Morton en la línea de una Eyre. Eyre se dedica a dar por buenos siempre los formidables batiburillos de rumores que va armando página a página. Morton no.
En general, es una obra entretenida, pero que no revela nada nuevo ni sobre la reina, ni sobre Elena ni sobre Cristina. Con Letizia estoy ahora, jejejeje.