La historia del Magnate que no quiso ser Marqués 
Mansión de Horacio Echevarrieta y Maruri, en Punta Begoña, Getxo
A escasos metros de la casa Isasi se encuentra Punta Begoña con su gran columnata, sobre esta punta se encontraba la mansión de Horacio Echevarrieta y Maruri al que Alfonso XIII pensó conceder el título de Marqués del Rescate en 1923, pero Horacio gran republicano, rechazo la merced real.

Horacio Echevarrieta y Alfonso XIII
Horacio Echevarrieta Maruri (Bilbao, 15 de septiembre de 1870 - Burceña-Baracaldo, 20 de mayo de 1963), “Hijo del empresario bilbaíno Cosme Echevarrieta Lascurain, hombre de negocios mineros, heredó a su muerte la comunidad de bienes llamada Echevarrieta y Larrinaga, fundada en 1882, dedicada inicialmente a la explotación de minas de hierro o la fabricación de barcos. Después pasó a la especulación en solares, como en el ensanche de Bilbao, la Gran Vía de Madrid o el Metropolitano de Barcelona.
En sus mejores años estuvo en la cima política y social e involucrado en lo que llegarían a ser los negocios más pujantes de España: Iberduero, Iberia, Cementos Portland, etc. Y también en el extranjero, con negocios en Marruecos, promotor del Tranvía aéreo sobre el Niágara. Igualmente, participó en el desarrollo de la más
moderna tecnología que iba a transformar España y Europa en el siglo XX con la construcción de submarinos. Por todo ello, se le comparó con Howard Hughes o William Randolph Hearst."
“Horacio Echevarrieta y Wilhelm Canaris
En la década de mayor expansión económica mundial de los años veinte del siglo pasado, el magnate español Horacio Echevarrieta, y el militar y espía alemán Wilhelm Canaris, unieron sus habilidades e influencias para tejer una red de negocios, espionaje y finanzas que iba a marcar, desde sus fábricas y astilleros en España, los grandes avances industriales, tecnológicos y militares del siglo XX.
Canaris llegó a ser almirante y jefe de inteligencia de la Kriegsmarine y la Wehrmacht durante el nazismo en Alemania. Fue jefe de la Abwehr y uno de los cabecillas en varias conspiraciones contra Hitler, principalmente el complot del 20 de julio de 1944 por el que fue condenado a la horca.
Es la imagen típica del espía de entreguerras. Participó de forma activa en la Gran Guerra, convirtiéndose en héroe naval al conseguir mantener a la flota británica en jaque durante meses tras haber salvado su barco, el “Dresde”, en la batalla de las Malvinas.
El submarino E-1
El submarino E-1 es la obra de ambos, fruto de los astilleros de Echevarrieta, lo mejor de sus astilleros junto con el buque-escuela Juan Sebastián Elcano. Decidió llevarlo a cabo fiándose en una base contractual de una conversación con el general Primo de Rivera, entonces máximo dirigente de España. Este carácter verbal del contrato será el elemento de su ruina, cuando ningún gobierno posterior, ni siquiera el de sus compañeros y amigos republicanos, ya en el poder, acceda a comprarle o indemnizarle por el E-1
El rescate de los prisioneros del desastre de Annual
Partiendo de sus buenas relaciones, tanto de negocios como personales, con destacadas personalidades marroquíes de la zona de protectorado español, y bajo indicación del Gobierno en el año 1923, gestionó personalmente la liberación de los prisioneros del desastre de Annual, actividad que se prolongó durante varios meses, con fuertes gastos costeados por su patrimonio.6 Finalmente llegó con Abd el-Krim a un acuerdo. Llegó incluso a ofrecerse como rehén, pero no se le aceptó a cambio de su palabra. Logró finalmente la libertad de todos los presos sobrevivientes. En reconocimiento a sus servicios, el Gobierno le ofreció el título de "Marqués del Rescate", que rechazó

"Juan Sebastián Elcano", buque escuela de la Armada Española construido por Horacio Echevarrieta en sus astilleros de Cádiz en 1925
Una serie de infortunios en sus finanzas y en política le lleva a la cárcel durante la II República. Tras la Guerra Civil Española, el franquismo también lo castigará, llegando a nacionalizar su empresa de vuelo Iberia y sus astilleros. La tragedia provocada por la la explosión de un polvorín en Cádiz destruye su astillero, el último gran negocio de lo que fue su imperio. Arruinado se refugia en Munoa la finca que poseía en Baracaldo donde falleció en 1963.

Punta Begoña en la actualidad, Getxo
La mansión de Horacio en Punta Begoña fue derribada y en su solar se han construido recientemente unos bloques bastante insulsos.

Palacio Munoa en Baracaldo, Vizcaya, donde falleció Horacio Echevarrieta en 1963.

Vista aérea de la finca y el palacete Munoa en Baracaldo Vizcaya.
Los hijos de Echevarrieta han vivido en la finca familiar Munoa de Baracaldo, palacete del XVIII que su padre había heredado.
En 2014 sus descendientes han vendido la finca al Ayuntamiento de Baracaldo, las cifras que suenas van desde los 12 hasta los 20 millones de euros. Se pretende respetar el palacio y abrir la finca como parque público.
Para mayor información :
El último magnate
http://elultimomagnate.blogspot.com.es/http://astilleroscadiz.buques.org/Const ... Elcano.htmhttp://muelledeuribitarteeditores.com/p ... publicano/