Hernando Colón, sin duda un ser excepcional, contradictorio y discutido, fue un verdadero hombre del Renacimiento inquieto y ávido de saber. La faceta más destacada es su amor por los libros, a los que les dedicó la mayor parte de su vida formando una de las bibliotecas privadas más importantes de la primera mitad del siglo XVI.
A la hora de su muerte poseía más de quince mil títulos, conformada por numerosos incunables, algunos de ellos únicos como el Ars Moriendi, e impresos del siglo XVI, piezas rarísimas y únicas por su origen como por las anotaciones marginales tanto en una tipología como en la otra. También es de notable importancia los fondos en lengua francesa, italiana, catalana, flamenca, alemana. La importancia del fondo manuscrito reside en su rareza y calidad como prueba de ello podemos citar el Libro de las profecias, o bien el manuscrito más antiguo que posee la colombina que es del siglo IX.
No olvida en su colección a los clásicos ni a los grandes autores del momento que versaran sobre distintas disciplinas, algo muy peculiar de la colección colombina y admirable por su singularidad es el elenco de opúsculos que custodia sobre literatura popular siendo muy interesante porque reflejan el ambiente político y social de la época. Las ilustraciones (mediante la xilografía o bien el grabado en metal) predominan en muchos de ellos.
La manía de poner notas a sus compras de libros hacen que estos datos sean una valiosa fuente de información para la biografía de don Hernando, su examen nos permite, una vez ordenados cronológicamente seguirle en sus desplazamientos y reconstruir el itinerario de este incansable viajero. Además, nos brinda una extensa visión de la imprenta y el mercado de libros en la Europa de la primera mitad del siglo XVI.


Conformaos con ver la 2ª en pequeño,al menos se ve algo.
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