Española, pero también latinoamericana, Nicholas. Estos últimos 10 años no ha habido buen rollito con algunos países de la zona. ¿Recuerdas el "por qué no te callas del Rey Juan Carlos"? Eso fue una simple anécdota, de la que ahora nos reimos, pero denotaba que algo estaba ocurriendo entre nosotros y algunas naciones de allí. Puedo asegurarte que los españoles hemos percibido en los últimos años una crisis amorosa con Latinoamérica nunca antes vista. Y seguramente la culpa es nuestra por mezclar las relaciones políticas con las relaciones culturales, reales, de aprecio y afecto entre los nacionales de aquí y de allá, pues convivimos a diario con ciudadanos de la región que han emigrado a España y nada que ver. Son cosas que pasan, espero que sean baches pasajeros, producto de las dificultades que cada país haya vivido, pero ciertamente desde 2007 o quizás antes (utilizo ese año como referente porque aquella famosa Cumbre Iberoamericana fue el claro reflejo de aque algo estaba pasando), no creo que se hayan hecho los suficientes esfuerzos para volver a recuperar lo que una vez tuvimos entre nosotros.
Es curioso porque hablando con un amigo chileno (cierto es que con Chile no se ha notado ni mucho menos tanto desapego), me dice que lo que yo creo que es un problema de dejadez entre los lazos que existen entre España y Latinoamérica, en realidad va más allá, es algo mucho más global. Según él (yo no estoy muy puesta en el tema), también ha ocurrido entre los mismos países de la región, cierto destrato entre vecinos. No lo sé. Quizás todo se resuma en que todos hemos pasado momentos muy duros y nos hemos dedicado a pensar cada uno en lo nuestro, que ya era bastante y no en solidarizarnos un poquito más entre todos.
Igualmente, ya lo dije en su día, los españoles tenemos que agradecer mucho el apoyo que recibimos cuando se produjo la crisis catalana del pasado año. No faltó ni un país, la respuesta fue veloz, al instante y eso nos conmovió mucho, tocó muchas fibras. Volvimos a sentir, que éramos países hermanos, estaban con nosotros en unos momentos tremendamente difíciles y traumáticos (porque menudos traumas llevamos en pocos años). Las redes sociales iban llenas de mensajes de agradecimiento.
