No he seguido los pormenores de esta familia real, pero creía que al menos cumplían, sin brillar ninguno, eso sí. Tanto los reyes como Haakon al menos. Mette Marit tampoco se había metido en ningún escándalo, actuando de un
modo bastante plano, sí, pero sin disonancias. Una mujer muy limitada, ¡menuda futura reina!, pero al menos no molestaba. Un reino con ciudadanos tan ricos quizá se lo pudiera permitir. Todos con un aire demasiado "básico", pero bueno... Marta Luisa desde luego era otro cantar, y desde su relación con el chamán queda reflejada perfectamente, tanto en sus creencias como en su ignorancia (y defectos también). Y crea un real peligro a la institución, porque este hombre extiende hacia la F.R. una sombra bastante fea, por no decir mancha oscura.
La manera de comunicarse del príncipe Haakon sobre Marius ahora, tan distante y poco comprometida, ¿será la forma en que lo hagan los noruegos en general? Tienen fama de fríos, más que sus países vecinos, que ya es decir... A lo mejor se nos escapa algún código de comunicación de ese país. Pero lo que está claro es que tendrán que reaccionar de algún
modo.
Marius no puede entrar en los lugares de las residencias reales (el área de sus padres es uno de ellos). Las visitas a sus padres habrán de estar pactadas siempre. Que desde lejos también se ocupen de él (la seguridad y alguna residencia para él mediana, por ejemplo), porque este chico va a terminar muy mal. Su madre (y el padrastro) pensarán en cualquier desgracia de un descerebrado con diversas patologías mentales y drogadicto con amigos bastantes peligrosos. Yo no creo que Marius vaya ya a cambiar mucho. Creo realmente que debe de tener una inteligencia muy baja, aparte de desquiciada. No entiendo como ha podido tener tanto dinero en su cuenta personal.