deste escribió:
https://archive.ph/rx4Cm
El director de la Academia General del Aire, ante la llegada de Leonor: "Queremos que la Princesa aprenda el espíritu aviador".
Los alumnos de la AGA tienen una dificultad añadida en su ingreso, pues deben superar unas exigentes pruebas médicas. «Yo lo resumo de forma muy sencilla: la vista, el oído y el corazón. Esos tres órganos tienen que estar perfectamente listos para poder subirse a volar. El mínimo es tener una visión prácticamente perfecta; el oído sin ningún problema, y por supuesto el corazón sin ningún tipo de patología, porque sería un problema acarreado», enumera el también piloto de caza.
Pruebas médicas que la Princesa de Asturias ha superado, obteniendo el sello de «apta» para poder volar. La Heredera ingresará el próximo 1 de septiembre con el resto de compañeros de cuarto y con el empleo de alférez. «Los de cuarto curso son los mayores, porque en quinto se marchan a hacer la especialidad. Son los más responsables, los que cuidan a sus compañeros. Con los de cuarto tenemos un sistema de liderazgo para que empiecen a aprender lo que harán después de oficiales. Así, vigilan a los cadetes, hacen esas primeras tareas de ejercer de jefes de sus compañeros. Eso es un aprendizaje fundamental para que luego ejerzan su labor como tenientes, como futuros oficiales, ejerciendo el mando».
P.¿El simulador permite adaptar la enseñanza a cada alumno? ¿Cuántos pasan antes de volar?
R.La enseñanza es uno a uno, hay siete simuladores antes de volar y hay alumnos que en el cuarto están perfectamente preparados y otros que igual llegan al séptimo y necesitan un octavo o un noveno. Pero no podemos dar más que esos. Tenemos unas líneas rojas a partir de las cuales podemos pensar que el alumno, si no llega ese hito con los conocimientos y destrezas adquiridos, no está capacitado. Y tenemos otro camino. Al alumno que no llega, lógicamente, lo vamos a aprovechar. Lo podemos transicionar a control, o a ciberespacio, o incluso en otra trayectoria, hacerle formación aeronáutica un poquito más adecuada a lo que es un avión tripulado remotamente.
El comandante alaba las bondades del sistema integral que ofrecen los Pilatus, ya que en su época asegura que se subían a volar «prácticamente sin haber tocado nada, sólo viendo fotografías», lo que dejaba un sistema de bajas importante. Ahora, gracias al proceso de simuladores son muy pocos los que finalmente no salen como pilotos. Además, asegura que los alumnos salgan más preparados, capaces con este sistema de volar otros aviones. «El avance tecnológico es tremendo, nos capacita para que estos alumnos puedan luego volar tanto en Eurofighter F-18, en Duno T-19 y en un helicóptero NH-90».
Muy interesante.
Sobre todo para quienes pretenden menospreciar a Leonor diciendo desde ya que no será capaz.
Y curioso que en el.examen médico no presente problema de oídos. Eso hace que el.rumor de que mareaba mucho en el barco suene a completo bulo.