Clara escribió:
Se ha producido un evidente cambio de postura por parte del Rey y queda claro que lo ha hecho por el bienestar de su madre. Las puertas de Marivent estuvieron cerradas para la Infanta Cristina desde el caso Nóos. Si alguna vez estuvo allí, nadie se enteró, pero ahora sí. Esto último solo se puede producir con la aprobación del Rey y de la Casa.
Ahora mismo están cumpliendo el mismo papel que la Princesa Irene: acompañar a la Reina Sofía. El concierto fue un acto oficial, pero no han desempeñado ningún papel más que el del mero acompañamiento. Llegaron a la catedral, saludaron a las autoridades, las sentaron en otro lugar (al contrario de lo que ocurría con la Princesa Irene) y se mantuvieron al margen de las fotos oficiales. Obedecieron todas las pautas que les iba dando el personal de la Casa.
Cuando la Reina Sofía se instalaba en Marivent, lo hacía junto a la Princesa Irene y los Radziwill. Ha perdido a dos de sus compañeras más leales, de toda la vida. No era justo que este año se quedara en Madrid junto a los Reyes y las niñas, ni tampoco que llegara a Marivent sola. El Rey tiene que mostrar nobleza, a pesar incluso de las reiteradas deslealtades. Lo más importante ahora mismo es cuidar de su madre. La gente lo tiene que entender.
Debo decir que en los últimos tiempos me ha sorprendido para bien la Infanta Cristina. Hizo mucho daño a la Corona, yo no se lo perdono, pero creo que intenta no molestar a su hermano. Lo pasó muy mal con lo de Iñaki y el Rey decidió volver a acogerla (y diría protegerla) sin miramientos. Yo le agradezco, por ejemplo, que nos ahorrase el numerito de ir a apoyar públicamente a la francesita. Todos seguirán pensando lo mismo de cada uno, haciendo y deshaciendo en privado lo que convenga, pero que le den paz a la Reina Sofía.
Gran post, como es habitual en ti, lleno de sensatez y empatía. Siempre eres la calma en la tormenta.
La reina Sofía está haciendo un papel institucional siguiendo, es evidente, las directrices del Rey y de la Casa. Las procesiones son una de las grandes manifestaciones religiosas de nuestro país, además forman parte de nuestra identidad primaria y son cultura, con mayúsculas. Pero a pesar de eso, a pesar de ser algo en lo que los españoles, en mayor o menor medida, nos ponemos de acuerdo por una vez para hacer algo parecido al mismo tiempo, la Familia Real no secunda la tradición con su presencia. Para mí, ateo convencido, es un grave error que deja de lado a millones de españoles, que no se ven refrendados por la presencia de su Rey, que además es católico. La Reina Sofía está llenando parte de ese hueco con su presencia, lo que me parece todo un acierto.
Esa señora, con mayúsculas, está viviendo el invierno de su vida, ha tragado sapos y culebras encarnando la absoluta perfección institucional sin ceder ni abandonarse. Durísimas pérdidas personales se han añadido en los últimos tiempos ¿y tendría que preocuparme que aparezca acompañada por sus hijas en una procesión?¡Tendría que darme vergüenza no verla acompañada, sola, recluida en una oscura habitación de Zarzuela! Vaya Su Majestad donde quiera y con quién quiera, que bien ganado lo tiene.
Cuenta con el apoyo del Rey, con el mío y con el de millones de españoles y españolas, porque pertenecemos a ese grupo que pensamos que la reina Sofía hace todo bien, que empatizamos con todo lo sufrido por ella en los últimos años y que pensamos que hay que complacerla en todo, porque en mi país, en mi familia, cuando una persona llega a una edad y tiene una trayectoria, se ha ganado ser complacida en todo. Porque ella es Sofía, princesa de Grecia y Reina de España. Ni pobrecita ni sola.