Clara escribió:
(...)¿se puede hacer lo que ha hecho el Sr. Mapelli Mozzi? Llevar un pantalón de una tonalidad totalmente distinta a la de la levita del chaqué.
No recuerdo al Duque de Octavius llevando un pantalón tan claro con una levita oscura.

Mi duque de mi Edimburgo, tendría muchas más cosas que decir de este aventurero (sartorial) italiano. Lleva un pantalón absurdamente claro para el resto del chaqué, en efecto. Concedámosle el beneficio de la duda, que un tropiezo cualquiera da en la vida.
Pero el chaleco le queda corto y se le ve el comienzo del pantalón. No es un delito punible, pero te inhabilita como italiano elegante. En aquellas tierras es una condena peor que la cárcel.
No termina ahí el dislate. La chaqueta le está grande, como atestigua el hecho de que, pese a llevar el brazo derecho en ángulo recto (algo que suele tirar de la manga hacia atrás), no se le ve el puño de la camisa. Además, el cuello del chaqué se le separa del cuerpo, otro fallo que mi duque jamás hubiera cometido.
El marido jugador de rugby de Zara, por su parte, tiene una situación en los bajos del pantalón que requiere una intervención urgente de Costureras Sin Fronteras. Debió de considerar el hombre que para qué coserse los dobladillos si los podía llevar libres como el viento.

La nueva novia, en general, me ha parecido más fina y elegante que la mítica Otoña, que también era todo sonrisas, pero algo ordinaria. No hablo del vestido, hablo de ella.