CASA DE SAVOYA Y REINO DE ITALIA
Orden de la Santísima Anunziata
La insignia era una joya compuesta por tres “nudos Saboya” entrelazados, que representaban a la Santísima Trinidad, el cual pendía originalmente de un collar formado por un circulo simple de oro que llevaba la palabra FERT escrita cuatro veces y que cada agraciado podía decorar del
modo que quisiera.
Amadeo VIII, primer Duque de Saboya, otorgó la primera reglamentación oficial a la Orden, estableciendo que el collar se formara con “nudos Saboya” alternados con la palabra FERT y 15 rosas, en recuerdo de la Rosa de Oro que Urbano V enviara al Conde Amadeo IV en 1364, cuando se lo invistió como Caballero Cruzado.
En 1518, el Duque Carlos III “el Bueno” añadió a la venera la imagen de la Anunciación y dispuso que en adelante la Orden se llamara “de la Santísima Anunciación. Creó cinco nuevos collares para honrar las cinco llagas de cristo. Manuel Filiberto estableció que el Duque y el Príncipe Heredero no estuvieran incluidos en el límite estatutario de 20 miembros.
En 1639, Carlos Manuel II dispuso el requisito de 5 generaciones de nobleza para los cuatro cuartos de los candidatos, concediendo a todos los miembros el cargo de Senadores y eximiéndolos de la jurisdicción de la justicia ordinaria así como del pago de tasas e impuestos.
El Rey Víctor Manuel II, con Carta Real de 3 de junio de 1869, abrió la Orden a los no nobles que estuvieran en posesión de imortantes méritos civiles y militares. En esa oportunidad se concedió a los miembros la calidad y tratamiento de “primos” del Rey, al que podian tratar de “tú” concediéndoseles además la calidad de Gran Oficial del Estado. Dispuso también que los eclesiásticos y extranjeros pudieran ser admitidos a la Orden como Caballeros Supernumerarios.
Víctor Manuel III, con Real decreto de 14 de marzo de 1924, extendió esa facultad a los Principes reales, sus parientes en línea recta hasta el V grado.
