Lo de la moral del Siglo XIX, es algo complicado. Cuando niño habían señoras mayores que pensaban que el placer en el sexo eran “cochinadas”. Así debió ser en esa época: El sexo en el matrimonio, solo para la reproducción; el placer, las “cochinadas”, que se busquen los hombres mujerzuelas para hacerlo.
Sobre el homosexualismo en los royals, tengo reparo en ciertos casos. No niego que los haya como Jorge de Grecia y muchos más. Pero en otros hay varios factores a tomar en cuenta. El “dolce far niente”, una incontrolable búsqueda del placer o simplemente sentirse con el derecho a hacer lo que les plazca, los llevaba a experimentar el homosexualismo sin que esto les significase tomarlo como una forma de vida.
Casos como el duque de Kent, yo diría un “open mind”, liberal o el príncipe Ernesto Luis de Hesse un hombre muy sofisticado y dado a lo artístico y cultural, infeliz en su matrimonio con Victoria del Reino Unido pero muy feliz con su segunda esposa Eleonora de Solms, que quizás se permitió algunas caricias con algún sirviente, no significan homosexualidad.
Sito lo de de muy sofisticado y dado a lo artístico, porque muchas veces, algunas personas juzgan que estos hombres afectados en sus maneras y sofisticados en sus gustos, son solo por esto, homosexuales y nada que ver. Simplemente tienen una educación, cultura o costumbres diferentes.
