La obra de Leonardo da Vinci está en una colección privada
http://www.corriere.itAllí está ahora, encerrada en una cámara acorazada suiza con una corona en su cabeza y una palma por cetro, detalles casi seguro añadidos por sus leales estudiantes (Salai y Melzi) que el maestro llevó con él a Roma en 1514. Isabella d' Este, ataviada como Santa Catalina de Alejandría, espera entrar, por primera vez desde que Leonardo la pintó, en un museo.
Su historia tiene los ingredientes de una película de suspense. Comenzó con un dibujo preparatorio (conservado en el Louvre) realizado por Leonardo en 1499 durante una estancia en Mantua, sede de los Gonzaga.

En los años siguientes varias veces la marquesa y sus embajadores enviaron cartas solicitando que el dibujo se transformara en un cuadro "de colores" , pero nada más se supo, excepto la noticia en 1517 del retrato de una dama lombarda en el castillo de Blois. Desde entonces nada, un silencio "ensordecedor" que ha producido ríos de tinta y la conclusión de los estudiosos, desconsolados, de que tal vez el cuadro final no se había hecho o que Isabella era ni más ni menos que la propia Mona Lisa.
Finalmente, hace tres años y medio, el retrato ha resurgido en el legado de una familia (cuyo nombre no se ha revelado) que vive, desde el principios del siglo XX entre el centro de Italia y Suiza, en Turgi, en el cantón de Argovia. El profesor Carlo Pedretti, unánimemente considerado el mayor estudioso de Leonardo, director del Centro Studi Vinciani dell’Hammer Museum en Los Angeles, dice:
No hay duda de que el retrato es obra de Leonardo, sin embargo, después de tres años y medio de estudio, todavía tenemos unos meses para determinar cuáles son las partes agregadas por los estudiantesVarias pruebas realizadas han tesultado positivas: el Carbono 14 lo sitúa entre 1460 y 1640, los pigmentos son exactamente los utilizados por Leonardo, la imprimación del lienzo se preparó de acuerdo con la receta escrita por Leonardo en su
Tratado y, por último, la técnica de fluorescencia hizo reaparecer en la mano de la figura el libro, símbolo de Isabella como protectora de las Letras y Artes, presente en el dibujo del Louvre y que los estudiantes cubrieron con la palma para representar a la santa.

El debate se abre ahora entre los expertos. Si, como la investigación parece confirmar, el retrato fue pintado por Leonardo y luego completado por sus alumnos, podría cambiar una parte importante de la historia del arte. El cuadro y su técnica es anterior a la realización de la Mona Lisa y del San Juan Bautista, en los que parece haber influido profundamente. Además, Martin Kemp, el segundo mayor estudioso sobre Leonardo debería cambiar algunas de sus teorías: afirma que el artista no eran pintor de profesión, solo un experimentador que nunca terminaba uno de sus cuadros y si lo hacía los conservaba con él hasta su muerte, jamás pintando sobre lienzo y pocas veces sobre tabla. Pero he aquí que ahora ha aparecido Isabella y pintada sobre tela. Misterios de un genio.
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La expresión suprema de la belleza es la sencillez.
Alberto Durero.