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Realmente estaba esablecido así, por ley, lo que pasa es que Margareta pedía una prórroga de 49 años, que el Gobierno (con un Primer Ministro nada favorable a la causa monárquica y que ha sido atacado por ésta por corrupción) no está dispuesto a ofrecer, tampoco el alquiler de Elisabeta. Ahora falta ver qué dice el Parlamento.
En realidad solo cambia que ya no vivirán en una propiedad que no era suya y que no se benificiarán de los privilegios como antiguo Jefe de Estado que disfrutaba su padre. Con lo que tienen, que es más que suficiente, podrán apañarse perfectamente. Eso sí, ya no dispondrán de un escenario palaciego en la capital en el que recibir u ofrecer recepciones, salvo que alquilen o compren una buena casa. Peles (y Pelisor) y Savarsin están lejos de Bucarest, aunque me temo que será en el primero, donde Margareta establezca su "lugar de operaciones". También es posible que ya no puedan disponer del tren real, aunque no conozco mucho al respecto de su propiedad.
El cariño de la gente, allá adónde vaya, lo va a tener, y podrá seguir trabajando con su fundación y celebrando los actos que quiera, pero no viviendo en propiedades del Estado.
Ahora es una pena, porque Elisabeta no tiene nada que ver con cómo se lo encontraron a cómo lo dejarán ahora. El dinero no sé de quien sería, pero hicieron obras, restauraron muebles, vistieron el edificio por dentro y por fuera, incluso los jardines tienen árboles plantados por todo royal que ha pasado por allí. El valor que tenía ese sito, no es el que tiene ahora.
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