La Marquesa de Pontejos y sus tres maridos
María Ana de Pontejos y Sandoval, IV Marquesa de Casa Pontejos, nació en el palacio de sus padres en Madrid en 1762. Era hija de Antonio de Pontejos y Sesma, III Marqués de Casa Pontejos, y de María Vicenta de Sandoval Blasco de Orozco y Portocarrero, Condesa de la Ventosa.
Se casó en Madrid en 1786 con el murciano Francisco de Moñino y Redondo, Embajador de Esapaña en Portugal durante varios años, hermano del todopoderoso Ministro de Carlos III, José Antonio Moñino y Redondo, I Conde de Floridablanca.
Poco antes de su enlace la retrató Francisco de Goya, a la edad de veinticuatro años. En la pintura Goya muestran la marquesa vestida siguiendo la
moda francesa inspirada en la Reina Marie Antonieta. El peinado complicado, el sombrero, y el vestido ajustado por un lazo imitan la
moda de Versalles. En su mano derecha, sostiene un clavel rosado. Junto a ella su mascota con un gran lazo y cascabeles.
Los marqueses de Casa Pontejos fueron padres de varios hijos sucediendo su hija Vicenta Moñino y Pontejos, como V Marquesa de Casa Pontejos y II Condesa de Floridablanca.
María Ana de Pontejos y Sandoval, IV Marquesa de Casa Pontejos ingresó en 1787 como miembro de la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del Pais, Fundada en 1775 por Carlos, en su apartado de Damas, de la cual era Presidenta la Condesa Duquesa de Benavente-Osuna, siendo Secretaria por entonces la Condesa de Montijo.

Torre de los Lujanes en Madrid y Salón de Plenos, presidido por un retrato de Carlos III por Mengs, Sede de la Real Sociedad Económica Matritense.

La Marquesa de Pontejos enviudo casándose en segundas nupcias, alrededor de 1807, con el sevillano Fernando de Silva Meneses y Azcarza, Oficial de la Guardia de Corps, Caballero de la Orden de Carlos III en 1806, de la que quedaría viuda 10 años después y sin sucesión.

Joaquín Vizcaíno y Martínez
Marqués de Casa Pontejos
Viuda por segunda vez, en 1817 casará por tercera vez con Joaquín Vizcaíno y Martínez de 27 años, Capitán de Dragones y Caballero de Santiago, nacido en La Coruña donde su padre, natural de Vicalbaro, era Fiscal de la Real Audiencia.
Los Pontejos de ideas liberales se exiliaron en París, tras el trienio liberal, durante diez años (1822-1833). Destacar la vinculación del matrimonio con la Masoneria.
La Marquesa de Pontejos fallecía en Madrid en 1834. Su viudo Joaquín Vizcaíno fue Alcalde-Corregidor de Madrid ese mismo año de 1834 y lo primero que mandó hacer fue un plano de Madrid mandando rotular el nombre de las calles. Concluyó el paseo de la Castellana y plantó muchos árboles. Instaló un sistema de alumbrado para disminuir la peligrosidad, y empedró las vías para evitar el barro. La farola más importante fue la que mandó instalar frente al reloj de la Puerta del Sol, para que los madrileños viesen la hora de noche.

Estatua erigida al Marqués viudo de Casa Pontejos, en la zona de Las Descalzas de Madrid.
En 1838 fue parte activa en la fundación del Monte de Piedad y la Caja de Ahorros de Madrid. Se acordó de los pobres fundando el Asilo de San Bernardino y creó los baños públicos. Con apenas 50 años un ataque cerebral le causó la muerte. Era el de 30 septiembre de septiembre de 1840.

La estatua actualmente se encuentra en la misma zona madrileña pero apeada de su base.

Fuente dedicada al Marqués viudo de Casa Pontejos con un busto del mismo. Madrid
La actual plaza de Pontejos y la calle del Marqués Viudo de Pontejos, que de ella parte, se abrieron en el año 1839 tras la desaparición del Convento de San Felipe el Real y su famoso mentidero.