carmela escribió:
Yo sigo pensando que de esta Letizia sale más reforzada, palabra de republicana!!

Ojalá aciertes, carmela, pero no acabo de verlo desde una perspectiva tan optimista. Yo coincido cien por cien con Anabolena, en el sentido de que, durante los últimos años, desde CR no han puesto empeño en darle el máximo lustre posible a la imagen pública de la princesa. Esa situación ha empezado a revertirse, o a intentar revertirse, hace poco tiempo. Si Letizia hubiese gozado de una proyección pública muy cuidadosamente trabajada y muy "potente", la mala baba que gasta su primo ni la hubiese salpicado un poquito. Pero a Letizia la han dejado muy expuesta y los escupitajos del primo sí la han alcanzado.
Ojo, que estoy de acuerdo en que a nivel global el primo cae fatal. Puede que algunos antiletizianistas furibundos, de esos de "le tengo un asquito casi digno de un profundo psicoanálisis", consideren al primo una especie de gran héroe del género vendetta literaria con afán recaudatorio añadido. Pero al margen de esos antiletizianistas furibundos, la inmensa mayoría de la gente cree que ya es mala suerte que te toque un Judas así en el círculo interno de la familia. Independientemente de que ella parece merecer más empatía tras la traición de su Judas, el libro no la beneficia porque saca a la palestra un tema que viene de antes: ¿su familia no sabe estar a la altura de las circunstancias, siempre tiene que salir alguien a dejarla en evidencia?.
Es obvio que ella no tiene la culpa de que le salgan por peteneras, la Telma con sus enchufes de lujo y sus demandas colectivas, el del Burgo con su gusto por las cartas al director, la Henar con sus chorradas varias durante posados falsamente bucólicoglamourosos y ahora el primo Judas con el libro sensacionalista del año. Ella, repito, no tiene culpa ninguna de eso, más bien tiene una cruz y qué cruz, Señor, qué cruz, con tales despendoles mediáticos de familiares cercanos. Pero es algo que la pone en situación de tener que sobrellevar que la gente cuestione a su parentela y, por ende, sus orígenes.