Miguel Ángel escribió:
El protocolo internacional es muy estricto. Entre jefes de Estado y creo que sus cónyuges también, que representan a países con soberanía, ya sean microestados, todos poseen el mismo rango o status. Las inclinaciones (más
moderadas) a Juan Carlos y Sofía en el Palacio Real... (a Isabel II le desagradaba las excesivas genuflexiones de M. Tacher, quizá todo lo que provenía de ella, también es verdad; y eso que no era jefa de Estado...)
Las reverencias no están vedadas en el protocolo, pero tampoco son obligatorias.
En un acto de Estado de una República, dos jefes de Estado o primeras damas ocuparán lugares similares; en una Monarquía o en el Vaticano, no. Siempre tendrán preferencia los royals respecto a los demás. No se sigue el mismo protocolo.
Tienen el mismo rango, así que realizar reverencias es una elección personal, de cada uno. No están impuestas, aunque en ciertos eventos se sigue enseñando al invitado como proceder ante los reyes (véase la ceremonia de entrega de Cartas Credenciales).
La señora Chirac, por ejemplo, siempre le hacía la reverencia a todo royal con el que se cruzara. Su marido también era fiel seguidor del protocolo a la antigua usanza. Hay muchos más ejemplos, aunque ellos son los más conocidos y recientes, aparte de la señora Schmidauer.