Y Hester tenía razón, todo salió bien. Entró en la ciudad de Damasco vestida de joven árabe, a lomos de unos de los pura sangres que el emir Bashir le había regalado, seguida por un cortejo que causó admiración. Tan grande fue la sorpresa de los habitantes de la ciudad, que al principio pensaron que se tratata de un joven barbilampiño, aunque pronto salieron de su error para descubrir que al frente de de la comitiva no estaba otra que una mujer. Afortunadamente para hester, la impresión y la sorpresa que causó su atrevimiento le salvaron de recibir una bienvenida bastante menos cordial.
Al princio de su llegada se instaló en el barrio cristiano, en una pequeña casa, y fue aquí donde, el doctor Meryon comenzó realmente a preocuparse por la salud frágil de Hester, pués aunque exteriormente daba una sensación de fortaleza y vitalidad, el propio doctor era consciente del hilo tan fino que sujetaba la salud de su señora. Pese a su instinto aventurero, Hester era consciente de su salud, y aprovechó está etapa del viaje para descansar, aunque como ella misma escribiría al padre de Bruce: "
Pese a la fortaleza externa, mi salud es delicada, pero soy como mi abuelo, capaz de comandar un ejercito aunque estuviera con un pie enla tumba. No obstante en cuanto me ponga de nuevo en marcha recuperaré la energia perdida"
Durante su estancia en Damasco se dedicó a recorrer la ciudad y los diversos bazares de la ciudad,pronto descubriría que la gente la trataba con respeto y e incluso admiración, a supaso las mujeres la llamaban [i]meleki (reina) y le lanzaban granos de café a su paso. Sea como fuere, el caso es que hester logró ser invitada al palacio de Said Suleimán, hasta tal punto quedó fascinada Hester, que en una de su cartas se expresaría de este
modo respecto a lo que había visto enla ciudad:
El palacio del pachá de Damasco es el mejor de todas las cosas que he visto ahora... Comparado con el, todo lo que tenemos en Inglaterra no es más que una choza"Imagen actual del Palacio Azem en Damasco

Al igual que había sucedido con otros dirigentes que habían tratado a Hester, también el pachá quedaría deslumbrado por esta mujer a la que despidió diciendo quellevaba el esplendor de la realeza enla frente y la humildad de un derviche en el corazón.
Hester se convirtió en lo que hoy en día llamaríamos una celebritie para la gente adinerada de Damasco, todos se la disputaban como invitada y querían que visitara a sus mujeres recluidas en harenes. Uno de ello, un importante jefe beduino Mahannad el Fadel, la invitó a unirse a su genete, y poder disfrutar de la vida nómada y de la libertad de sus caballos, así como la compañía de 40.000 personas de su tribu. Sin duda esa fue una de las etapas del viaje que más disfruto Hester, poder vivir en el desierto, con los caballos y tratada por los propios beduinos como una más, pues la hacian participe de sus reuniones e incluso la consultaban sus decisiones. Fue una época muy satisfactoria a nivel personal para Hester. Fue allí en medio del desierto donde oyó hablar por primera vez de la ciudad Palmira, tal fue la fascinación que la historia de la ciudad le causó que a su regreso a Damasco informó al doctor Meryon de su decisión de visitarla ciudad, pese a que todo el mundo desde el pachá hasta el último de sus conocidos intentaron persuadirla de su decisión, el territorio que cubria desde Damasco hasta Palmira, no estaba bajo la autoridad del pachá de Damasco, sino bajo el control de tribus de beduinos que solían exigir grandes cantidades de dinero por atravesar su teritorio y si no se les entregaban atacaban a las caravanas, su gazus, o incursiones sobre los viajeros eran tan temible que dificilmente sobrevía alguien aestos ataques, pero a pesar de todo, la dama no renunció a realizar el viaje y si bien al principio el propio pachá le ofrecióuna escolta, ella acabría aceptandola única compañia del hijo de el Fadel, Nasar, quienes por su condición de beduinos conocían muy bien el terreno por el que pisaban.
Como en ocasiones anteriores, el sufrido doctor Meryon fue el encargado de adelantarse para buscarle un alojamiento en Palmira, el pobre Meryon fue capturado por los beduinos quien lo mantuvieron prisionero durante once días, cuando al fin llegó a Palmira compartio su estancia con una familia una miserable choza de adobe, dos camellos y un burro, regresando finalmente a Damasco entre un temporal de nieve. La ausencia de Meryon había durado un total de 28 días, lo que había hecho que incluso el consúl británico le diera por muerto. Para Meryon, según relata en su diario lo pero de aquellos días fue que no pudo lavarse ni cambiarse de ropa...
Ahora el sueño de Palmira se abría ante el horizonte de Hester, a quien para ser sinceros le importaba muy poco, la historia y los hallazgos arqueológicos de la ciudad, lo que fascinaba a Hester, era la historia-leyenda de otra mujer que la preció en el tiempo y con la que se identificaba plenamente. Hester quería sea la nueva Zenobia, de la Palmira desenterrada de las arenas del desierto.
Esta es la imagen de Palmira en aquella época, en la que se habían realizado algunas prospecciones arqueológicas, trayendo de nuevo a la actualidad una ciudad pérdida del desierto.

y es ta es la Palmira que podemos ver hoy

Zenobia, mítica reina de Palmira era la esposa de Odenato I, reino tributario de Roma, a la muerte de su esposo, Zenobia asume la regencia del trono en nombre de su propio hijo, pero pronto se da cuenta de la oportunidad que se abre ante ella, de convertir Palmira, no en un reino feudatario, sino en un poder decisor, una suerte de tercero en discordía en la zona, entre el poder de roma y el emergente poder de los selyúcidas que aún no había despertado.Para lograr su objetivo, aprovechando las disensiones internas en la propia Roma, lanzó una serie de campañas bélicas que afianzaron su poder en la zona, así como su influencia. Pero a la larga eligió mal a su enemigo, Roma acabaría por solucionar sus problemas internos y el emperador Aureliano no estaba dispuesto, a consentir la aparición de un nueva reina Boudicea, esta vez en las provincias orientales, así que desató toda la maquinaria bélica romana de la época, que debía ser bastante considerable, y emprendió la lucha contra Zenobia, la cual fue finalmente derrotada, y pese a que se dio un perdón a la ciudad, la falta de respeto de las claúsulas de perdón impuestas por los romanos hicieron que estos cayeran sobre la ciudad y casí la destruyeran.
En cuanto a la suerte de Zenobia, hay para todos los gustos, según algunos fue conducida a roma encadenada, y terminó sus días en una carcel travertina, otros dicen que cuando el emperador Aureliano la conoció, su belelzale cautivó tanto que la convirtió en su amante, al parecer y según otros historiadores las hipotesis más aceptada es que efectivament e fue llevada a Roma, se casó con un senador con el quehabría vivido en una villa a las afueras de la ciudad e incuso problablemente habrían tenido descendencia.
Imagen de la reina Zenobia

y este otro retrato del genial Miguel angel en el que se supne aparece retrata Zenobia

Era pues la figura mítica de Zenobia la que hester quería imitar y hacía allí se dirigía.