Clara escribió:
Onela escribió:
Hace un rato, revisando fotos, me he fijado en que a Sofía en febrero de 2020 le faltaba el mismo diente que a su hermana le faltaba unos meses antes pero en el otro lado de la boca. No tengo ni la más remota idea de odontología, así que no me atrevo a aventurar si puede ser también agenesia, una pre-ortodoncia u otra cosa.
Supongo que cada caso será diferente pero, por lo que retengo, se podían presentar varias opciones.
Yo era de palas separadas, como Leonor, y menudas palas, pero me faltaban los caninos. La primera opción era ver si los caninos no habían salido por culpa de la falta de espacio que ocupaban las palas, pero no, no los tenía.
Así que la solución era quitar frenillo, juntar palas y el resto de dientes o abrir más hueco y poner dos caninos. Mi madre se horrorizó con la idea de los implantes siendo tan cría. Y menos mal porque, mientras tanto, me salieron las muelas del juicio, y éstas fueron las que terminaron de empujar divinamente el resto de la dentadura hacia las palas para que todo quedase alineado y recto.
Recuerdo que para 2⁰ de Bachillerato ya no llevaba los dichosos brackets.
Podría ser que a Leonor se le hayan caído dos piezas ahora, pero no creo. Ya tiene 16 años y hace tiempo que empezó con la ortodoncia. Y empiezas cuando has cambiado todas las piezas. Así que o están abriendo hueco para que salgan o para ponerle algo.
Esas cosas son delicadas y cada persona, un mundo. Tampoco Felipe se escapó de los dichosos aparatos.
A mí me hicieron un destrozo quitándome un colmillo que me había salido arriba y, como no había hueco, fuera. Todo se desajustó y aunque luego sí me pusieron ortodoncia, he tenido siempre muchos problemas de oclusión e incluso de tensión cervical a raíz de la falta de ese colmillo. Luego, ya en la universidad, me quitaron las cuatro muelas del juicio, que venían empujando... precisamente.
A saber qué le pasa a Leonor. Recuerdo que desde niña se le veía mucho la encía y la gente ya decía que seguramente necesitaría ortodoncia. Ahora bien, ole por ella, porque con 16 años, ir sin mascarilla y sonreír sin problemas sabiendo que la observan con lupa... Pues no creo que todo el alumnado que ayer la acompañó lo hubiese hecho.
Con el tiempo, todo se le irá arreglando.