Pensaba que con la ola de calor se te había reblandecido el cerebro, jajaja. Que te había dado un ataque absurdo de nostalgia, mismamente de la lluvia refrescante de aquel día

Lo recuerdo como un sábado un tanto triste. Estaba demasiado reciente la herida brutal que todos sabemos, no hace falta mencionarlo. Las medidas de seguridad, que de por sí hubieran sido notables, se incrementaron todavía más. Entre que se preveía que no íba a ser fácil situarse en los puntos neurálgicos del cortejo y que encima se anunció lluvia...pues muchos que con gusto hubiésemos ído, por aquello de tener la sensación de participar de alguna forma en un acontecimiento histórico, nos quedamos en casa.
Me dió mucha rabia que, sabiéndose de antemano la hora exacta en que íba a empezar a llover, no anticipasen diez minutos -sólo diez minutos- la salida del cortejo. Sólo tenían que cruzar la explanada entre Palacio y la Almudena. Me hubiera encantado ver a Letizia llegar a pie, con ese traje, con los pajes detrás llevando la pedazo cola.
Pero fue una boda para rememorar, eso sí, jajaja. El vestido me gusta más a medida que pasan los años y adoro -definitivamente adoro...- los trajes goyescos de damas/pajes.