Queridas mías...estamos refiriéndonos a "percepciones" y eso, desde luego, es algo absolutamente personal. Por mi parte, aprecio a Máxima en lo que vale e incluso diría que me inspira simpatía, pero, la verdad, no me creo para nada la leyenda urbana acerca de su "arrolladora espontaneidad". No me malinterpretéis...con esto no pretendo dar a entender que en ella todo sea una pose, algo impostado y más falso que un duro de chocolate...¡¡nada más lejos de mi intención!! Pero cuando una persona es la esposa del heredero al trono en un país al que se llega de muy lejos, no me creo en absoluto que no aprenda -por la cuenta que le tiene a cualquiera- a gestionar su imagen. Maxi utiliza el arma de "la espontánea calidez", "la entusiasta apertura hacia los demás", la "elegante pero luminosa presencia", igual que cada una de sus congéneres princesas han optado por un rol. Esto no es malo, es simplemente una forma de representar el papel. Y, ojo, que a mí me parece estupendo que le funcione

De eso se trata, en realidad. A la difunta Queen Mummy le funcionó durante décadas el rol de abuelita inofensiva, cándida y adorable en sus sombreritos con vestidos de gasa floreada o trajes dos piezas -vestido con abriguito- en tonos pastel. No creo en absoluto que ella fuese "ese personaje" tan apropiadamente bucólico y sentimentaloide, jajaja, la juzgo mucho más poliédrica e interesante. Pero le funcionó, que es lo que cuenta.
Repito que siempre, en estos casos, se trata de impresiones. Habrá quienes coincidan en sus percepciones conmigo y quienes lo vean desde una perspectiva diamentralmente opuesta. Y ninguno sabemos si tenemos pizca de razón, jejejeje.