Después de ver las fotos y leer el discurso de esta actividad, no me queda más remedio que hacer, gustosa y humildemente, una catarsis emocional y reconocer que: al principio de mis tiempos foriles -no en este, claro, en otro foro- yo era muy reacia a Letiza. En realidad criticaba mucho su actitud, que me parecía altiva, prepotente y fría, vamos, lo que por esto lares del sur llamamos una "enterailla"... pero confieso que con los años he ido cambiando mi opinión sobre ella hasta el punto de que hoy por hoy, me tiene totalmente conquistada. Creo que ha ganado en seguridad, en cercanía y en humildad y la decisión de apoyar causas como la de las enfermedades raras, no hace más que confirmar su interés por ayudar e involucrarse de verdad. Su cambio exterior ha sido espectacular, pero el interior lo ha sido todavía más y es en realidad el que más importa. Se nota que se ha trabajo por dentro.
Princesa, Señora, ha conquistado usted a una monárquica más
