Minnie escribió:
Bromas aparte...Iseleeeeeen de mi corazón...¿¿cómo sabes tanto de ese cautivador período histórico?? Y hay que ver lo bien que lo cuentas, con qué gracejo y estilo, muchacha. Es que te juro que he visualizado el picnic, con el fabuloso repertorio de cestas repletas de manjares de Fortnum and Mason. Ya les veo poniéndose morados de turkish delight en sus atavíos tan georgianos, mientras comentan el hundimiento del Titanic desde la plácida seguridad de los jardines de una mansión...
Ohhhh, he visto demasiado Downton Abbey ;-)

Es que mi tía es aficionada a las novelas románticas históricas, ya he perdido la cuenta de cuántas tiene, y como siempre me ha gustado leer insistía en prestármelas. La cuestión es que yo prefiero la literatura un poco más "seria" y documentada (aunque muchas de estas novelas rosas tienen un trabajo de investigación histórica impresionante, que hay autoras muy profesionales y no todo son galanes persiguiendo mozas de pechos túrgidos) pero el período me parecía interesante, así que leí por mi cuenta cosas más académicas. Todo el mundo artístico del siglo XIX y principios del XX me fascina: neoclasicismo, romanticismo, impresionismo... y la sociedad que lo produjo: los cafés, los teatros, los boulevards parisinos; las primeras galerías comerciales en Londres; la heladería Gunter's, que era el único sitio en el que una dama soltera podía estar acompañada por un caballero a solas mientras que el resto del tiempo no podían respirar sin acompañante; la insistencia en acudir cada miércoles a ese mercado de carne de jovencitas núbiles casaderas que era Almack's cuando el local se caía a pedazos, sólo se bebía limonada aguada y bailabas el vals bajo la atenta mirada de halcón de la condesa Lieven y la princesa Esterházy, que eran los árbitros del buen gusto y la decencia aunque en su juventud eran de las que se escondían detrás de los setos del jardín con sus pretendientes de turno que luego de un beso robado se largaban a buscar demimondaines al distrito de los teatros...
Era ridículo, era absurdo, era pura hipocresía

me encanta
_________________
La expresión suprema de la belleza es la sencillez.
Alberto Durero.