Vandal escribió:
Efectivamente para ceder un título a alguien que no sea el heredero natural del mismo primero es necesario que las personas que tengan más derecho renuncien al título, o sea que para que el duque cediera sus títulos a Íñigo primero tenía Almudena que renunciar a ellos... o sea, que estamos en las mismas... a no ser, claro está, que la cesión se hubiera hecho antes de aprobarse la ley...
Yo pienso que precisamente porque la Jefatura del Estado es mucho más importante que los títulos con mucho más motivo tenía que haberse aplicado también a ella el principio de igualdad, por mucho quebradero de cabeza que sea, que parece que la Constitución la esculpió Moisés en la Sierra de Guadarrama y ya no hay dios que la cambie...

Naturalmente no hablo del efecto retroactivo, porque si hacen a Elena Princesa de Asturias yo me exilio a Fernando Póo... Pero que a día de hoy se mantenga esa desigualdad en la sucesión de la Corona es bastante penoso, aunque todos sabemos que la heredera de Felipe es Leonor y lo seguirá siendo aunque nazca un varón, pero no me vale que de facto haya desaparecido la desigualdad, eso tiene que reflejarse en la Constitución. El día de mañana, si todavía hay monarquía,
modificarán la ley y dirán que la iniciativa ha salido de la propia Zarzuela... con 30 años de retraso...
Por otra parte, y aun a riesgo de salirme de tema, ¿alguien me puede decir en qué es retroactiva la ley de los títulos? porque los títulos que tenía Íñigo desde antes de aprobarse la ley eran ya suyos y Almudena aunque hubiera querido no podría habérselos quitado... o sí??? :-/
Retroactiva para aquellas mujeres que hubieran reclamado títulos que no habían recibido por ser mujeres. Por ejemplo, Ágatha Ruiz de la Prada no tenía hermanos, por lo que el título de su padre pasó a su tío. Con la nueva ley, al tío de la mujer de Pedro J. le quitaron el título para dárselo a su sobrina.
Aparte, los que eran herederos de títulos y tenían hermanas quedaron automáticamente desplazados. En algunas familias se solucionó con la renuncia de las mujeres a favor de sus hermanos varones (como es el caso del Duque de Sevilla), pero en otras se han terminado matando o, simplemente, se ha aceptado.
No me parece lógico que si el heredero de un casa (hablo, obviamente, de las importantes y con más solera) había sido designado como tal, previa cesión del título que le acreditaba esa condición (Távara para Infantado, Ureña para Osuna o Cogolludo para Medinaceli), ahora de buenas a primeras se rompa la tradición para beneficiar a unas pocas mujeres enfadadas porque se quedaban sin título.
Saludos!