Las Meninas, dos grandes desconocidas
Isabel de Velasco era una de las meninas, Dama de compañia, de la Infanta Margarita. Era hija del VII Conde de Fuensalida, Bernardino de Velasco Ayala y Rojas, y de Isabel de Velasco, que había sido dama de la anterior reina Isabel de Borbón. No llegó a casarse y muere tres años después de que se pintara el cuadro, en 1659.
El título de Fuensalida entró en la Casa de Frias. Al fallecer el último Duque de Frias a finales del Siglo XX el título pasó a la actual Duquesa de Osuna, pero el Conde de Cedillo interpuso mejor derecho quitando el título a Osuna en 1999.

María Agustina Sarmiento de Sotomayor e Isasi, era la otra menina de la Infanta Margarita. Era hija del III Conde de Salvatierra, Diego sarmiento de Sotomayor y Acuña, y de Juana de Isasi-Idiaquez y Bonifaz, II Condesa de Pie de Concha.
En 1659 se casó con el IX Conde de Aguilar Juan Domingo Ramirez de Arellano y Mendoza. Posteriormente se casaría con Diego Felipe Zapata de Mendoza, Conde de Barajas y de Coruña, Marqués de Alameda.
Sin sucesión el titulo de Conde de Salvatierra entro en la Casa de Alba y Cayetana lo ha cedido a su hijo menor Cayetano Martínez de Irujo.
Las descendientes más cercanas a estas meninas serían la Duquesa de Osuna y la de Alba

Las Meninas. Diego Velázquez.
Museo del Prado. Madrid
"Conocida popularmente desde el siglo XIX como Las Meninas, el cuadro fue titulado originalmente como La familia de Felipe IV y es, probablemente, la obra más importante de Diego Velázquez. Es una pintura realizada al óleo sobre un lienzo de grandes dimensiones, con las figuras representadas a tamaño natural. Aunque no tiene firma ni fecha, por fuentes indirectas se data en 1656. Se halla expuesta en el Museo del Prado de Madrid.
Es una de las obras pictóricas más analizadas y comentadas en el mundo del arte. El tema central es la infanta Margarita de Austria, aunque la pintura representa también otros personajes, incluido el propio Velázquez. El artista resolvió con gran habilidad todos los problemas de composición del espacio, la perspectiva y la luz, gracias al dominio que tenía del color y a la gran facilidad para caracterizar a los personajes. Un espejo representado al fondo de la pintura refleja las imágenes del rey Felipe IV de España y su esposa Mariana de Austria, según unos historiadores, entrando a la sesión de pintura, y según otros, posando para ser retratados por Velázquez; en este caso serían la infanta Margarita y sus acompañantes los que venían de visita para ver la pintura de los reyes
"
Personajes
1- La infanta Margarita, la primogénita de los reyes, es la figura principal. Era la única superviviente de los varios hijos, que fueron naciendo y muriendo, y que hasta la fecha habían tenido los reyes. La infanta Margarita fue la persona de la familia real más retratada por Velázquez, ya que desde muy joven estaba comprometida en matrimonio con un pariente materno, y se enviaban, cada cierto tiempo, retratos realizados por el pintor para informar a Leopoldo I sobre el aspecto de su prometida. Se conservan de ella sobresalientes retratos en el Museo Kunsthistorisches de Viena. La pintó por primera vez cuando no había cumplido los dos años de edad. Ese cuadro se encuentra en Viena y se considera como una de las joyas de la pintura infantil. Velázquez la presenta vestida con el guardainfante y la basquiña gris y crema (falda exterior con pliegues en las cadera); tiene cinco años y está acompañada de sus meninas y de otros personajes.
2- Doña Isabel de Velasco. Es la menina que está en pie a la derecha, vestida con la falda o basquiña de guardainfante, en actitud de hacer una reverencia.
3- Doña María Agustina Sarmiento de Sotomayor. Es la otra menina, la situada a la izquierda. La Infanta ha pedido un poco de agua para beber y doña María Agustina le ofrece una bandeja con un búcaro; es decir, una vasija hecha de arcilla porosa y perfumada que refrescaba el agua. La menina inicia el gesto de reclinarse ante la real persona, gesto propio del protocolo de palacio.
4- Mari Bárbola. Entró en Palacio en 1651, año en que nació la Infanta y la acompañaba siempre en su séquito, «con paga, raciones y cuatro libras de nieve durante el verano». Es la enana hidrocéfala que vemos a la derecha.
5- Nicolasito Pertusato, enano italiano, está a su lado y aparece golpeando con su pie a un mastín pintado en primer término, con aire tranquilo. Nicolasito llegó a ser ayuda de cámara en Palacio.
6- Doña Marcela de Ulloa era la Camarera Mayor (o guarda mayor de la princesa), viuda de don Diego de Portocarrero y madre del famoso cardenal Portocarrero. Antes había servido a la condesa de Olivares. Está colocada en la pintura detrás de doña Isabel. Va adornada con tocas de viuda.
7- El personaje que está a su lado, medio en penumbra, es un guardadamas, pero no lo menciona Palomino en su relato, aunque los estudios recientes aseguran que se trata de don Diego Ruiz Azcona, prelado vasco de familia hidalga que fuera obispo de Pamplona y arzobispo de Burgos, ostentando el cargo de Ayo de los Infantes de España.
A la izquierda del cuadro, se encuentra el pintor delante de una gran tela; se considera que éste es el mejor autorretrato de Velázquez. Sobre su pecho se encuentra, pintado posteriormente, el emblema de la orden de Santiago.
8- Don José Nieto Velázquez (tal vez pariente del pintor) es el personaje que se ve al fondo del cuadro, en la parte luminosa, atravesando el corredor por un vano cuya puerta abierta nos muestra los típicos cuarterones tan de
moda en aquellos tiempos. Este señor fue jefe de la Tapicería y Aposentador de la reina. Como dice el crítico de arte Harriet Stone, no se puede estar seguro de si su intención es entrar o salir de la sala.
9- A la izquierda y delante de un gran lienzo, el espectador ve al autor de la obra, Velázquez. Está de pie y mantiene en sus manos la paleta y el pincel, en una actitud pensativa, como si examinase a sus
modelos antes de aplicar otra pincelada. Está trabajando rodeado de unos personajes cuya identidad se conoce.
10 y 11- Felipe IV y su esposa Mariana de Austria, en la lejanía del cuadro, se reflejan en un espejo detrás del pintor. Los reyes están entrando en el aposento o quizá Velázquez está pintándolos. Se hallan "fuera del cuadro", más o menos en el lugar donde está el espectador. Es un truco que nos integra en la pintura, fusionando realidad y apariencia.