Lamballe escribió:
Yo creo que lo de los impuestos no tiene nada que ver. Esa tiara formaba parte de la herencia de Pablo I, dudo que alguna vez fuera propiedad de Federica, como mucho la tendría en usufructo y poco más. A la muerte de Pablo la heredó alguno de sus descendientes en primer grado/conyuge, y siendo Grecia como era una monarquía en el año 64 no creo que pagaran ni un miserable dracma en concepto de "impuestos de transmisión".
Hay cinco posibles escenarios para esa tiara:
- La heredó Constantino: raro que Ana María no la haya lucido desde entonces, ha tenido cincuenta años para hacerlo.
- La heredó Sofía: reina en ejercicio y sin problema para ponerse tiara cuando la ocasión lo requiere. No lo creo
- La heredó Irene: tía soltera, sin vida de corte, rollo hippie vida interior... Volveremos sobre ella
- La heredó la viuda: que la guarda en una caja, la vende, se le olvida en el fondo de un armario. A ver, vender, pudo vender, claro que sí, pero de hacerlo lo hizo en privado. ¿Pega con la imagen que tenemos de Federica andar vendiendo joyas a escondidillas?¿tenemos constancia de que lo hiciera con alguna otra pieza?
- Se la dejó a terceros: posible pero ¿a quién tenía Pablo en tanta estima como para dejarle la pieza más emblemática y, probablemente, la de mayor valor de toda la colección real?
Yo, desde la absoluta carencia de pruebas, inventando a medida que escribo, creo que la tenía Irene y es ella la que vende la pieza a sus sobrinos. Ojo al joyero de esta discreta mujer porque tiene que tener muchas sorpresas: la tiara de círculos, el collar de brillantes y perlas convertible en tiara, ojalá el collar de piedras de color que Federica llevo en el bautizo de Constantino y nunca vuelto a ver...
