El empeño que pone en intentar darle la vuelta a todo para luego terminar contradiciéndose es... asombroso. O sea, carga contra el establishment cuando él mismo se reivindica como parte de este y por ello, justo demandante de una protección policial adicional.

Cualquiera lo lee y cree que el Gobierno británico se ha negado a proporcionarle todo tipo de seguridad, cuando no es así.
Las fuerzas de seguridad evaluaron y determinaron el tipo y nivel de protección que necesitaban los Sussex en vida de Isabel II. Quique tiene todo el derecho a tener miedo y a considerar posibles amenazas, aunque su seguridad, la de su familia y la de sus compañeros de armas no pareció importarle lo más mínimo cuando se puso a hablar de la gente que había matado en Irak. Él demanda una protección policial a tiempo completo que las fuerzas y cuerpos de seguridad británicos creen que no está justificada. Si él cree que tiene los recursos y la experiencia suficiente para evaluar mejor las amenazas que azotan al Reino Unido... debería trabajar para Scotland Yard y el MI5.
Quique siempre es tratado injustamente, nunca tiene la misma consideración que los demás, recibe más amenazas que nadie, no participa en la toma de decisiones y todo el mundo rema en su contra. Por todo ello, el señorito exige que el Gobierno reconsidere su decisión. Que le sirvan también al señorito un vaso de agua con azucarillo.
Sus tíos Ana, Eduardo y Sofía, working royals, reciben exactamente la misma protección que se ha establecido para él a pesar de que no da un palo al agua. La policía británica, que es de quien Harry quiere protección, ha dictaminado que lo que exige es demasiado cuando no presenta más riesgos que otros royals y figuras públicas.
Cuando en sus demandas iniciales se ofreció a pagar él mismo a la policía para que le escoltara, le respondieron que esta está para servir a los ciudadanos, no para hacer las funciones de escoltas privados. Él respondió que la necesitaba porque no podía traer a su equipo de seguridad, pues no se le permitía portar armas, al contrario que en los USA. Volvieron a aclararle que la mayoría de los policías británicos ni siquiera tienen permiso para llevar armas, pero que su equipo de seguridad podía trabajar perfectamente en UK sin ellas. Las leyes británicas son muy estrictas en este sentido. Quizás por ello sea un país donde no se están pegando tiros constantemente.
¿Qué más quiere?
Iselen escribió:
Este chico tiene menos luces que un barco pirata. ¿Cómo va a perdonarle la familia? ¿Cómo van a fiarse de él? Cualquier cosa que le digan estará en los medios en menos de un segundo.
Touché.
El arrebato público del príncipe Harry no facilitará la cicatrización de las heridas
La reconciliación con el rey Carlos parece más lejana que nunca tras la entrevista del duque de Sussex con la BBC
https://www.thetimes.com/article/488c76 ... 8baec94386
Kate Mansey para The Times
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La entrevista fue organizada por Meredith Maines, jefa de comunicación de Archewell, la empresa de Harry y Meghan. Aunque, al igual que el encuentro de su tío el príncipe Andrés con la BBC, es una maravilla que alguien pensara que esto sería una buena idea.
A diferencia de anteriores entrevistas con el duque, que han estado muy controladas, se entiende que esta vez nada estaba fuera de los límites.
Eso parecía. Su enfado con su familia, con el Gobierno y con el propio establishment al que dice no querer ni necesitar estuvo presente durante toda la emisión.
Instantes después de que la entrevista se emitiera para los telespectadores a la hora del té en Gran Bretaña y del desayuno en California, las repercusiones se dejaron sentir en el Palacio, mientras Harry hablaba de su familia, del perdón y de la reconciliación.
A veces contradictorio, lanzó nuevos ataques contra su padre a pesar de afirmar que «ya no tiene sentido seguir luchando». Condenó el «montaje de la clase dirigente», al tiempo que sostenía que su condición de miembro de la clase dirigente debería garantizarle protección policial.
El príncipe dijo que anhelaba la «reconciliación», al tiempo que reconocía que no le perdonarían su autobiografía, Spare. Sin embargo, no parece que haya un examen de conciencia sobre por qué puede ser así.
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Una fuente cercana al Rey dijo: «Que su hijo demande al gobierno del Rey en el tribunal del Rey por una decisión tomada por un comité que decide sobre la seguridad del Rey lo hace increíblemente complicado para Carlos».
Ahora que el caso ha concluido, ¿debemos esperar un reencuentro?
La respuesta es que no, y no únicamente por el último arrebato, que no será bien recibido por un hombre que sigue recibiendo tratamiento semanal contra el cáncer.
Esta semana, los Sussex parecieron contravenir el acuerdo de salida que alcanzaron con el Palacio cuando la duquesa utilizó «Su Alteza Real» en una nota de agradecimiento que se mostró en Internet.
Cuando dejaron sus cargos reales hace cinco años, acordaron no utilizar sus títulos de Alteza Real porque ya no eran miembros activos de la familia real.
En aquel momento, un comunicado emitido en nombre de la difunta Reina, abuela de Harry, decía: «Los Sussex no utilizarán sus títulos de SAR porque ya no son miembros activos de la Familia Real».
Tal vez previendo que podría haber un problema sobre la seguridad de la pareja, la reina Isabel añadió: «El Palacio de Buckingham no hace comentarios sobre los detalles de las disposiciones de seguridad, hay procesos independientes bien establecidos para determinar la necesidad de seguridad financiada con fondos públicos.»
En Spare, Harry escribió que su hermano Guillermo, el Príncipe de Gales, le había empujado al suelo durante una furiosa discusión y acusó a la Princesa de Gales de comportarse fríamente con Meghan.
En una entrevista televisiva de alto nivel para promocionar el libro, Harry describió a su madrastra, Camilla, como «peligrosa», y dijo que se habían «dejado cadáveres en la calle» para rehabilitar su imagen.
Ahora, su figura es triste. Se fue en busca de una vida mejor, pero lamentablemente no parece haber descubierto cómo conseguirla.