Los primeros años, con Varela, iba muy bien. Tiene unos cuantos looks estupendos, además de los que has puesto. El último, por ejemplo, no tanto. Es el traje de otro año con una parte superior de Armani.
Pero disiento en que sea tan sencillo, salvo si es confección a medida. Los trajes de madrina son muy finos para un 6 de enero al aire libre.
La Reina, quizá por una cuestión de presupuesto, opta ahora por prendas comerciales. Y ya no es tan fácil.
Quizá es que los presupuestos siguen congelados y de alguna parte deben salir los crecientes gastos de sus hijas. Los de representación y los de los estudios.
Yo hubiese hecho como ha hecho Robles, sin mayor problema. Repetir y repetir. Sí Felipe va de Tierra, elige entre tres
modelos. Si Felipe de la Armada, ella rota entre estos
modelos. Y cuando sea Aire, estos
modelos. Y mientras entre en ellos, sigo así cambiando los complementos. O un año azul, otro rojo y otro blanco y negro o de otro color.
La recepción al cuerpo diplomático me parece que le da más juego. Es menos austera y siempre con calefacción. Por ejemplo, puede recuperar ahí algún vestido de otros actos. El vestido que usó para la entronización de los japoneses o aquel vestido de gala azul terciopelo cuajado de perlitas. También tiraría más del guardarropa de doña Sofía.
A mí el año pasado no me gustó mucho. Soy de las que no aplaudió el jersey. La falda sí es monísima, pero para mí combinaría mejor con una blusa camisera en raso satén, igual que el vivo lateral, el de la abotonadura. Algo que también le permitia usar algún tipo de ropa interior térmica o más abrigada. La chaqueta de pelo negra, bien. Y las capas me gustan.
Si me parece un acto para que saque a pasear el collar de 37 perlas. Con el vestido abrigo azul Klein, perfecto.
Para mí, uno de mis favoritos es el vestido de Varela de los primeros años, uno verdoso con flores bordadas en las mangas y la falda. Es del tipo de patrón de los que señalas, pero seguramente es un vestido caro, tanto como uno de gala.