La paradoja de todo esto es que las nuestras, con quienes más contacto público han tenido, han sido con los Windsor más jóvenes, los
insolated de la realeza europea. Las únicas que conocen públicamente a George y Charlotte son ellas.

Y Leonor y William parecían tener bastante confianza. No sabemos si las estancias en Gales dieron lugar a invitaciones privadas de la Queen o The King.



Nos tenemos que creer lo que han ido contando los corresponsales a lo largo de los años sobre que las nuestras han viajado varias veces a Holanda o que los actuales Reyes, siendo herederos, acudían a encuentros con sus homólogos europeos y sus chiquillos. Ya va siendo hora de que lo veamos públicamente, cual Gran Hermano.
Algo que deberían hacer todas las Cortes europeas es empezar a lanzar a sus herederos en visitas oficiales, tipo la de Leonor a Portugal. Son vecinos, son socios, son familia, pero no se puede limitar todo a la espuma de las celebraciones royal. Hay que llevar esas relaciones al terreno de la institucionalidad y comenzar a patearse Europa, conocer sus países y sus autoridades.