
Quiero un par de 'letizias'
20/03/09.- El lunes me llamó otro periodista extranjero para que le hablase del estilo de la Princesa de Asturias, tema que parece fascinar más allá de nuestras fronteras. Quería que le informase sobre su inacabable fondo de armario de 'capriles', 'varelas', 'bosses', 'basis', 'mangos' y camisas de Mirto.
Naturalmente hice lo que pude, aunque ya empiezo a perderme dentro del bosque de repeticiones de ajustados vestidos o conjuntos grises con bordados y apliques de flores, que dejan muy claro que es la 'royal' europea con el 'derrière' más espectacular.
Parecía interesado sobre todo por el tema de los zapatos de la Princesa, ya que dice que domina todas las fotografías en las que se la ve de cuerpo entero, como ha quedado claro en '¡Hola!' esta semana. Me dijo que nunca había visto unas plataformas tan altas y unos tacones tan ídem, y que es muy posible que dentro de nada este tipo de zapatones, siempre y cuando tengan una pícara apertura frontal 'peep toe', reciban el nombre de 'letizias'.
Me puse a meditar sobre el tema y debo de decir que me gustó. La reina Alejandra, consorte de Eduardo VII, es recordada por una enagua que lleva su nombre; su nieto Eduardo VIII dio el suyo a un complicado nudo de corbata, el 'Windsor'; Grace de Mónaco a un bolso, el icónico Kelly de Hermès, y Diana, princesa de Gales, a otro, el cursilísimo 'Princesa' de Dior.
¿Se imaginan a una mujer entrando en una tienda de zapatos multimarca y pidiendo unos 'letizias' como si fuese Catherine Deneuve preguntando negligentemente por unos 'manolos' en el María Luisa de la rue du Mont Thabor que vende 'blahniks'?
Una revista francesa se preguntaba el otro día cuál de las plebeyas que se han casado en los últimos años con los herederos al trono de seis países europeos será la mejor reina. Eso es algo que no se sabrá hasta que llegue el momento, lo que si está claro es que ni Camilla ni Mette-Marit ni Mary ni Mathilde ni Máxima están a punto de darle su nombre a ningún accesorio por el momento.