¡Pero qué hilo de debate más entretenido! Gran idea, Katy.
De los posibles "niños del otro lado de la cama" mencionados hasta ahora, sólo veo dos incontestables: Delphine Boël y Leandro de Borbón. Creo que pudiera ser cierta (pudiera=buen margen de probabilidad) la peculiar fecundación de Maud. Pero, en todo caso, y aunque no estoy muy versada en el tema, me da la impresión de que habría sido un acuerdo entre los dos interesados, Haakon (que a esas alturas todavía era Carl de Dinamarca) y Maud. Un apaño del tipo: "ya que nosotros dos juntos no logramos engendrar una criatura, vamos a intentarlo por un método poco ortodoxo que nos pueda dar ese bebé que deseamos". Así se explicaría el profundo amor de Haakon hacia Olav (que al principio, recordad, era el príncipe Alexander de Dinamarca). Nota graciosa: no me extraña que la abuela Alix llamase al nieto "mi Hamlet". Otra probabilidad interesante sería la que atañe a Maximilian, pero me gustaría señalar que la Viena de la época se divertía atribuyendo papás a los hijos de la archiduquesa Sophie. Se habló de que tanto Franz Joseph como Maxi podían ser hijos del príncipe Vasa Gustav Gustavson. Reichstadt surgió en el horizonte a
modo de chismorreo suculento complementario del anterior...
Los rumores acerca de la ilegitimidad de la reina Victoria caen por su propio peso. Ella es absolutamente hannoveriana en su aspecto. Hubiera resultado más guapa y atractiva con una mezcla de genes de los Coburgo con los de Conroy, que era bastante apuesto. Victoria también era hannoveriana en otros sentidos, como sus célebres ramalazos de temperamento. Y no hay que olvidar que transmitió la porfiria a parte de su descendencia, aparte de la -misteriosa- hemofilia...
En cuanto a Valerie...my God, ella era la "spitting image" de Franz Joseph. No le veo ni un lejano parecido con Andrassy, tampoco hay similitudes con la hija que tuvo Andrassy en su matrimonio con la bella Katinka Kendeffy, Ilona. Pero los rumores en torno a ese asunto tuvieron que afectar muchísimo a Valerie. La "niña húngara" se convirtió en una ardiente pangermanista que, además, mostraba fuerte animadversión hacia Andrassy a pesar de que él la trataba con especial deferencia.