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Ahora mismo, no tengo una postura definida respecto a la acentuada inclinación de la princesa a repetirse. Por un lado, me transmite no uno, sino DOS mensajes:
1.-Ella sabe que uno de los aspectos que más expectación suscita en cada una de sus apariciones es su imagen externa, el peinado, el traje, los complementos que luzca para los distintos actos que forman su agenda. Está claro que NO QUIERE eso. Es como si dijese: lo importe es el contenido del acto y que mi presencia en el acto tiene un significado, una relevancia, mucho más allá de lo que llevo puesto; pienso ir correcta, pero no busquéis en mí a una
modelo de lujo para las colecciones completas de ningún diseñador.
En parte, la entiendo, comprendo el mensaje. Pero coincido en que tendría que hacer alguna concesión cara a la galería. Bien está que repita, pero no tanto y, sobre todo, que no base las repeticiones en un clásico sota-caballo-rey. Acaba aburriendo al personal verla con los mismos abriguitos, los mismos trajes y los mismos zapatos, al final parece una repetición constante de cromos y no se diferencian los distintos actos.
2.-En el entorno UE hay crisis. En España hay crisis. El Euríbor ha vuelto a subir, rozando el temido 5%. La inflacción adelantada acumulada ronda ya el 4,7%. El frenazo en el sector "del ladrillo" está provocando un repunte importante de paro, mientras que el encarecimiento del crédito hipotecario eleva poco a poco la morosidad; la gente se asusta cuando vé el diesel por encima de la gasolina y cuando descubre que las cebollas, los tomates, el pollo y el pan incrementan sus precios sin parar.
En momentos de crisis, la gente se vuelve crítica, de forma automática, hacia todo lo que suponga "dispendio". En el entorno de la princesa, deben pensar que es mejor que algunas la critiquemos por repetirse que el hecho de que muchos puedan criticarla por exhibir demasiados trapitos en un momento en que están sufriendo un proceso de ajuste las economías domésticas.
Y así sí que yo apuesto por mantener la misma línea.
Como véis, pienso que es apropiado que repita visto el mensaje que quiere transmitir y vista la situación económica puntual. Pero, eso sí, creo que debe encontrar cierto equilibrio entre repetirse y repetirse más que el chorizo picante. Que se repita, pero jugando con más trajes o introduciendo más variaciones en el
modelo de turno. Y una cosa es repetir un traje dos veces, otra llevarse a Polonia en un viaje oficial muy esperado todos los trajes lucidos en España en el mes anterior.