Ángel Llácer.
anita escribió:
Estima Clara, para la Iglesia y el católico no hay lugar mas simbólico que la Basílica de San Pedro, debajo del bellisimo baldaquino de Bernini. Y te puedo asegurar que el lugar que cada uno ocupa en las celebraciones esta medido al milímetro. Le buscaron un espacio relevante a Benedicto y santas pascuas...
En la misa donde los cardenales hacen su jura al Papa (cuyo video puse) el acto es presidido por el Jefe de Estado (Francisco) y presente el ex Jefe de Estado (Benedicto). Y todo transcurre con normalidad, la autoridad del Papa no se ve menoscabada. Y desde el punto de vista de las instituciones la misa de los cardenales bien se puede equiparar a cualquier acto parlamentario, por la importancia que tiene para la Iglesia. Ellos elegirán al próximo Papa.
El protocolo esta al servicio del hombre y si una norma protocolaria puede generar problemas como este, se
modifica y chau. El argumento que un solo Rey puede ester en el hemiciclo no me parece plausible.
Porque, este es un acto puntual, y no seria nada extraño que el día de mañana la historia se repita, el Rey abdique y Leonor sea Reina. Es una dinámica que la tienen que adaptar a los tiempos que corren. La Casa Real debería dejar de ser tan escrupulosa en cientos aspecto y tratar que estas controversias no se generen, les dan pasto a los leones.
Repito Anita, no es comparable. Sería comparable si todo este fusquin hubiese tenido lugar en el Palacio Real, por ejemplo. El Rey Felipe y su padre han compartido actos mucho más simbólicos, la diferencia en este caso, y que resalta Casa Real, es que el acto se ha celebrado en la sala que simboliza el poder legislativo del Estado, la representación del pueblo, en la que se reunieron las dos Cámaras (Congreso y Senado), nuestros representantes políticos, con el Jefe del Estado presidiendo el acontecimiento, ocupando el lugar, cedido en este caso, de la Presidenta del Congreso (una de las máximas autoridades del país). Es una de sus funciones, parte de las prerrogativas que emanan de la Constitución. Por ello, no es una celebración al uso, no es algo menor, es una sesión plenaria extraordinaria, como la apertura de un parlamento o la inauguración de una legislatura. De ahí la diferencia que quiero resaltar. Qué es una chorrada. Tal vez. Qué ha quedado feo. Pues lo estamos viendo, pero así se ha hecho las 3 veces que se ha abierto el Congreso y el Rey ha presidido la sesión desde el estrado, incluída su proclamación.
Voy a poner un ejemplo acerca de cuestiones protocolares varias. Ya hemos hablado de lo que ocurre en otros países cuando el soberano titular preside un acto ante las cámaras legislativas, no acude el soberano abdicado, deja de hacerlo tras su abdicación, no participa del acto con el nuevo monarca. En las repúblicas, por ejemplo, también tienen lo suyo, como por ejemplo Francia. El presidente francés no puede pisar ni la Asamblea Nacional ni el Senado durante el tiempo que dure el quinquenio. Solo puede dirigirse ante los diputados y senadores, cada dos años o incluso más, cuando se celebra una sesión conjunta en el inmenso salón de plenos que hay en el Palacio de Versalles. Es una forma de representar un respeto escrupuloso a la separación de poderes de la República. Otro ejemplo, en este caso otra de esas costumbres, que en este caso afecta a las monarquías, lo encontramos cuando un soberano no acude a la coronación (proclamación, entronización) de otro. Suelen acudir sus consortes o los príncipes herederos, pero un monarca coronado, en ejercicio de sus funciones, no asiste a la coronación de otro. ¿Qué dónde se dice eso? Son los usos y costumbres puristas de las monarquías, de los Estados, de sus representantes. Aún así algunas veces se han saltado lo estipulado, incluída Lilibet cuando falleció Diana, que finalmente tuvo que ceder, aunque tenía razón respecto al estatus que tenía la madre de sus nietos dentro de la FR y por ende la Institución.