Creo que la condenada no es Carmen Rigalt, sino que se condena a la editora Unidad Editorial, que es la matriz del diario "El Mundo", dónde se publicó el artículo. El proceso viene de lejos...empezó en 2001. El artículo no sólo atribuía a Alejandro Sanz una relación amorosa con un empresario en el sector de la
moda también bastante conocido, sino que, de paso, le dedicaba algunas lindezas...por ejemplo, le llamaban, así, a bote pronto, "aventurero del sexo". Alejandro Sanz acudió a los tribunales argumentando que se lesionaba su honor porque se efectuaban suposiciones sobre su vida privada, cuando él, más allá de la proyección pública de su trabajo como compositor y cantante, había realizado siempre un importante esfuerzo por preservar su vida privada. Lo cual los tribunales consideraron cierto: el chaval podía alegar que se había largado de España, estableciéndose en Miami, en gran medida para evitar la presión de la prensa; que nunca había concedido entrevistas que entrasen a debatir su vida personal; que no había otorgado exclusivas ni de su boda balinesa ni del nacimiento de su hija...etc, etc, etc.
La Audiencia Provincial de Madrid, con todo, le quitó la razón, pues argumentaba que al ser un personaje público había que "sobrellevar" especulaciones y críticas. Recurrió al Supremo y el Supremo ha considerado que, efectivamente, se vulneraron sus derechos al promover al rango de noticia una mera especulación sobre su vida privada "con independencia de la aceptación social de la homosexualidad, cosa que no es objeto de discusión".