Lo de que no recibiría formación militar ya lo dijo Jaime Alfonsín hará un año, poco después de jubilarse. No entiendo tantas especulaciones sobre el mismo tema cuando uno de los encargados de diseñar su futuro se pronunció al respecto. O sea, ya no cuenta ni la voz del que fue Jefe de la Casa del Rey.

La noticia, la novedad, estaría en que hiciera lo contrario.
Falta ver por qué carrera se decide y en qué lugar la hará. Una cosa es la formación de Leonor y otra la de Sofía. Ambas tienen que estar preparadas para cumplir con su papel, pero Sofía debe hacerlo también para ganarse la vida el día de mañana. Porque, como Alfonsín también advirtió:
"si lo desea podrá dedicar su vida al servicio del Estado, pero sería inaceptable que compatibilizara ese servicio público con el trabajo en la empresa privada".
Luego, Sofía tiene tres opciones:
1. Formarse en una buena universidad, opositar y seguir representando a la Corona.
2. Lograr un currículum académico intachable para trabajar en el sector privado y abandonar la Familia Real.
3. Empezar haciendo lo primero y acabar haciendo lo segundo.